Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

EL Arte Conceptual: Generando conocimiento

Dra. Araceli Barbosa Sánchez
Centro de Educación Ambiental e Investigación Sierra de Huautla (CEAMISH-UAEM)
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La misión del Centro de Educación Ambiental e Investigación Sierra de Huautla (CEAMISH), es promover la conservación de la biodiversidad del trópico seco de México, particularmente de la Cuenca del Río Balsas, y específicamente de la Sierra de Huautla, a través de la investigación científica, educación ambiental y trabajo participativo. El departamento de Educación Ambiental genera la línea de investigación denominada “Intervenciones Artísticas de Educación Ambiental”, que consiste en la elaboración de un programa de educación ambiental de carácter multidisciplinario, interdisciplinario y transdisciplinario, sustentado en los aportes teóricos de las ciencias ambientales, las ciencias de la comunicación, la pedagogía y el arte, para coadyuvar en la gran tarea de generación, difusión y transmisión de valores, conductas y competencias pro-ambientales en la pluralidad de los actores sociales.

El programa se centra específicamente en el despliegue de una serie de actividades didácticas, artísticas y de comunicación social, cuyo objetivo principal es contribuir a la difusión, generación del conocimiento y conductas sustentables de participación de los actores sociales en la conservación de la Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla (REBIOSH), declarada por la UNESCO, como Patrimonio Natural de la Humanidad el mes de noviembre de 2006.

El 10 de julio de 1999, Ernesto Zedillo Ponce de León, decretó la zona como Reserva de la Biosfera, con una extensión de 59 mil 30 hectáreas, cuyo monitoreo depende del Centro de Educación Ambiental e Investigación Sierra de Huautla (CEAMISH) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Localizada en los municipios de Tlaquiltenango, Puente de Ixtla, Tepalcingo, Ciudad Ayala, y Jojutla en Morelos, la riqueza de la REBIOSH se manifiesta en la gran diversidad biológica y cultural que posee.

Dentro del área de la Cuenca del Río Balsas constituye un reservorio de especies endémicas en México y manifiesta una amplia representatividad de ecosistemas. Además, representa la Selva Baja Caducifolia con más extensión del país. Su población asciende a 20 mil habitantes distribuidos en 31 comunidades.

Toda vez, que, la Educación Ambiental (EA) nace como disciplina a finales del siglo XX, sus fundamentos epistemológicos se han generado en función de las necesidades impuestas por la cambiante realidad de los múltiples procesos culturales, económicos, políticos y sociales, mismos que han determinado un enfoque multidisciplinario en el análisis y resolución de la problemática ambiental.

En Latinoamérica y específicamente en México, la investigación sobre la elaboración de programas de educación ambiental, se ha constituido en una necesidad que demanda la creación de propuestas educativas novedosas en el campo de la educación ambiental.
Desde esta perspectiva, la EA conlleva la creación de nuevos constructos teóricos que hagan posible una pedagogía ambiental capaz de responder a los retos que exige la conservación de la diversidad del ambiente biofísico y social.

Dentro de la modalidad de la Educación Ambiental Formal y No Formal, el arte constituye una herramienta didáctica de gran potencial para alcanzar los objetivos de generar valores, conductas y competencias pro-ambientales en los individuos. Pero sobre todo, sensibiliza y genera en los actores sociales sobre su responsabilidad individual y colectiva en la conservación ambiental, conceptualizada como un proceso de innovación y constante cambio que coadyuve en la preservación del medio.

Propuesta que coincide con los preceptos de la escuela activa de John Dewey quien considera de suma importancia cuatro impulsos o intereses en los estudiantes. El impulso social, el impulso de hacer «el impulso constructivo» el impulso expresivo «el impulso artístico» y el impulso de investigación «combinación del impulso constructivo con el de la conservación». Impulsos que al ser encaminados adecuadamente por la escuela pueden actuar a favor de los propósitos de la educación ambiental, en tanto que, la función del arte no es simplemente la de producir objetos y signos, sino hacer de ellos portadores de significado, porque los signos no pueden estar vacíos de significados que comuniquen información. Es así, que, el arte no sólo interpreta la realidad mundana, sino que la transforma en signos permeados de significados: Los actos sociales adquieren un sentido o significado colectivo que se traduce mediante signos. Por ello, los lenguajes artísticos actúan como sistemas de significación simbólica que reproducen el sentido social y están presentes en las prácticas de la comunidad y en su identificación y comunicación colectiva. Articulan y conceptualizan una realidad preexistente: el mito, la religión, el arte, la ciencia, la historia. Cada una de estas formas simbólicas informa al mundo, sin reducirse a imitarlo.

Del mismo modo, la incorporación de la dimensión artística como estrategia de aprendizaje coincide con el enfoque pedagógico constructivista que contempla el aprendizaje a partir del desarrollo de experiencias significativas en el individuo, derivadas de la interacción dialéctica entre el conocimiento y la experiencia, esto es, entre los procesos internos y el ambiente.

Así, la teoría constructivista postula el Aprendizaje Significativo como un proceso interno de construcción del conocimiento, donde el individuo participa activamente relacionando los nuevos conocimientos con los anteriores. En suma, el modelo constructivista propicia una mayor disposición para la adquisición de nuevos conocimientos, el desarrollo de competencias para resolver problemas, además de dotar a los individuos de confianza en sus propias habilidades para transformar su realidad individual y social.

En síntesis en el contexto de la Educación Ambiental Formal y No Formal, la generación de valores y competencias pro-ambientales a través de actividades artísticas, lúdicas y creativas es una estrategia didáctica que se sitúa dentro de los referentes teóricos del constructivismo, así como de los métodos propios de la educación Formal y No formal.

La originalidad de la investigación radica en que propone un programa de educación ambiental que aporta una forma inédita en la didáctica ambiental, derivada de la vinculación de disciplinas como las ciencias ambientales, las ciencias de la comunicación, la pedagogía y el arte, para coadyuvar en la construcción de una cultura ambiental utilizando el arte conceptual como herramienta pedagógica de educación ambiental.

Por sus características intrínsecas, el arte conceptual promueve una forma de comunicación social interactiva con el público a través de la generación de actitudes reflexivas ante los contenidos de sus discursos visuales. Mediante lenguajes pictóricos, gráficos, fotográficos, muralistas, performances, instalaciones, ambientaciones, body art, video, etcétera, los actores sociales se ven involucrados en las problemáticas ambientales debido a que, los espacios públicos urbanos son intervenidos con las obras que los conminan a participar en los planteamientos de los artistas.

Desde la década de los sesenta, los artistas han utilizado el arte conceptual para promover temáticas ambientales, en tanto que, constituye un vehículo eficaz de comunicación social que propone al espectador elaborar nuevas lecturas sobre la problemática ambiental. No obstante, es tiempo de que los educadores ambientales accedan a la utilización del arte conceptual para potenciar a través de los aportes teóricos del enfoque pedagógico constructivista y del aprendizaje significativo, las ventajas que ofrece esta nueva forma de hacer educación ambiental a través del arte contemporáneo y sus lenguajes, más cercanos a la cultura posmoderna y los retos que ésta impone.

En este contexto se plantea un programa de EA, que promueva a través del arte y la comunicación social el conocimiento sobre la REBIOSH, así como la importancia de su conservación como un ámbito biodiverso fundamental dentro de la función dinámica de los ecosistemas del planeta.

 


La Dra. Araceli Barbosa Sánchez abarcan desde temas como el Género y Ambiente hasta el Arte y la Educación Ambiental. Además, de ser docente de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y del Postgrado en Historia del Arte de la UAEM. Ha escrito en múltiples revistas y memorias de congresos, entre las cuales destacan “ La modernidad y la cultura sexual en América Latina, caminos hacia la equidad”, “La cultura de género y la educación ambiental” y “La cultura feminista y las artes visuales”, entre otros.