Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Contaminación en suelos por plaguicidas: ¿Dónde están las lombrices?


Dra. Angeluz Olvera Velona / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigación en Biotecnología (CeIB-UAEM)

Archivo: Biología

Sin lugar a duda, uno de los objetivos de nuestra sociedad del siglo XXI, es mantener la salud, tanto humana como la de los animales domésticos y las plantas cultivadas. Sin embargo, a lo largo de la historia, las plagas y enfermedades han sido la causa de desequilibrios económicos y sociales, puesto que han reducido la producción de alimentos y las epidemias han sido elementos de destrucción de sociedades antiguas. Ante esto el hombre ha buscado remedios para combatir las plagas y las enfermedades. Entre los remedios destacan los plaguicidas, sustancias que han sido diseñadas específicamente para matar plagas y enfermedades, tales como insectos (insecticidas), plantas (herbicidas), mohos y hongos (fungicidas), ratas y ratones (raticidas), garrapatas y ácaros (acaricidas), bacterias (bactericidas), aves (avicidas) y gusanos redondos (nematicidas), que causen prejuicio al hombre o a sus bienes materiales.

Con la idea de mantener una agricultura libre de plagas se ha llegado al abuso en el uso de plaguicidas. En México el Instituto Nacional de Ecología (INE) estima que se consumen 60 mil toneladas anuales, la mayoría de estos importados de Estados Unidos, Alemania e Inglaterra. Se cuenta con un registro de 490 tipos de plaguicidas de los cuales 370 son de uso agrícola, 70 de uso urbano y pecuario y 50 para el sector doméstico, industrial y forestal (INE, 2005). De acuerdo a la clasificación química los plaguicidas más utilizados son los organofosforados (OFs), estas sustancias son ésteres derivados del ácido fosfórico que estructuralmente pueden estar conformados por un átomo de fósforo unido a cuatro de oxígeno (esterfosfatos) o en algunos casos por tres de oxigeno y uno de azufre (tiofosfatos). Estos plaguicidas son muy tóxicos, tanto para insectos como para mamíferos, su toxicidad se debe a que son potentes inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa (ACE), lo que trae como consecuencia la acumulación de la acetilcolina (transmisor químico en la sinapsis nerviosa), por lo que órganos como el corazón puede permanecer en constante estimulación, y conducir a espasmos musculares, parálisis y la muerte (Kremlin 1990, Tomlin 2000, CICOPLAFEST 2004).

Se considera a los plaguicidas (OFs) como tóxicos potenciales y generadores de alteraciones en el sistema nervioso central, hepático y renal; debido a que se absorben fácilmente por inhalación, ingestión y penetración dérmica. Los efectos nocivos a la salud van a estar relacionados con la toxicidad de la sustancia, sus características físicas-químicas y su afinidad por los sistemas biológicos específicos, así como de la dosis de exposición, ruta de exposición y los factores del individuo que aumentan la susceptibilidad como edad, sexo, estado reproductivo y estado nutricional (Ortega 1994).
Se tiene conocimiento que los plaguicidas pueden ser mutagénicos, teratogénicos (estudia a las criaturas deformes) y cancerígenos para los animales y el hombre. También se considera que la exposición crónica puede causar trastornos reproductivos (disminución del índice de fertilidad, infertilidad en hombres) y oculares (atrofia del nervio óptico y formación de cataratas (Tomlin 2000).
La Organización Mundial de Salud (OMS) estima que ocurren 3 millones anuales de intoxicaciones agudas por plaguicidas. De los cuales se estima que ocurren 200 mil muertes y que el 99% de estos casos ocurren en países en desarrollo de América Latina.

En general todos los seres vivos estamos expuestos a los plaguicidas directa o indirectamente ya que existen diferentes situaciones por las cuales podemos estar expuestos:

          a)  Laboral, que incluye a los comerciantes, aplicadores y a todos los trabajadores que intervienen durante la fabricación, formulación, transporte, almacenamiento, venta y aplicación de los plaguicidas                  en sus diferentes modalidades.

         b)  Exposición no laboral que abarca a la población en general que de una u otra forma esta expuesta, tales como el uso de ríos y arroyos contaminados, consumo de agua y/o alimentos contaminados,                 utilización de envases de plaguicidas e intentos suicidas. Ante lo expuesto, se exhorta a tomar conciencia en la aplicación de medidas de seguridad y precauciones al manipular estas sustancias                        principalmente a las personas que aplican en los campos agrícolas, usando equipo (overol, guantes y mascarillas), así como observar las medidas higiénicas (bañarse después de aplicar los plaguicidas).

Por otro lado, la dispersión de los residuos plaguicidas en el suelo, agua y aire, representa una problemática ambiental a nivel mundial. Los informes de las Naciones Unidas estiman que de todos los plaguicidas usados en la agricultura, menos del 1% alcanza los cultivos. El resto no solo contamina el suelo, sino que llegan a través de los ríos hasta las zonas costeras afectando a las especies marinas. Actualmente se han identificado residuos en todo los compartimientos ambientales (aire suelo y agua) y en todas las regiones geográficas incluyendo aquellas muy remotas al sitio original de su aplicación tales como los océanos, desiertos y zonas polares. Igualmente se ha demostrado su presencia en organismos de todos los niveles tróficos, desde el plancton hasta las ballenas y los animales del ártico (OMS 2000).
Estudiar el destino de los plaguicidas en el ambiente resulta muy complejo, sin embargo, la ecotoxicología propuesta por Truhaut (1969), es una disciplina que se encarga del estudio de los efectos adversos de las sustancias tóxicas en los ecosistemas, mediante el análisis de las rutas de exposición, la entrada al organismo y efectos nocivos en individuos, poblaciones y comunidades su modo de acción así como la prevención o combate de sus efectos nocivos.

Desaparición de las lombrices de tierra en campos agrícolas de Morelos

En el Laboratorio de Investigaciones Ambientales del Centro de Investigación en Biotecnología de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos (UAEM), se llevan a cabo estudios biotecnológicos para la biorremediación de suelos contaminados por plaguicidas, y recientemente se ha establecido la línea de investigación sobre efectos ecotoxicológicos de los plaguicidas. En colaboración con el Laboratorio de Ecología de Invertebrados de la Unidad Mixta de Investigación de Avignon, Francia., llevamos a cabo un estudio sobre efectos subletales en lombrices de tierra (pérdida de biomasa y la inhibición de la actividad acetilcolinesterasa) expuestas a dosis subletales de plaguicidas (OFs) paratión y cadusafos de 1 mg/kg y 0.5 mg/kg respectivamente, expuestas 32 días.
Los resultados nos llevaron a concluir lo siguiente: la pérdida de biomasa es un parámetro poco sensible para evaluar dosis subletales de plaguicidas, ya que se necesita un tiempo mínimo de 11 días de exposición para obtener resultados confiables. Por otro lado, el biomarcador bioquímico (inhibición de la acetilcolinesterasa) resultó ser un parámetro muy sensible y confiable, debido a que el efecto se observó desde los primeros 4 días de exposición con una inhibición mayor al 50% respecto al control. Estos estudios son los primeros, llevados a cabo con lombrices expuestas a suelos agrícolas del estado de Morelos (andosol y vertisol), contaminados experimentalmente con plaguicidas paratión y cadusafos. Estos resultados nos hacen poner atención en estos tipos de estudios debido a que uno de los fenómenos más observados en los campos agrícolas de Morelos, es la desaparición de las lombrices de tierra, organismos benéficos en la fertilidad de los suelos.




La Dra. Angeluz Olvera Velona es profesora investigadora de tiempo completo del Centro de Investigación en Biotecnología (CeIB) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Es miembro del cuerpo académico “Gestión y Bioprocesos Ambientales” y desarrolla las líneas de investigación, biotecnología para el uso y manejo integral de residuos sólidos y estudios sobre efectos ecotoxicológicos de sustancias xenobióticas.