Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Insectos de importancia forestal en las Lagunas de Zempoala

Dr. Armando Burgos Solorio / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigaciones en Biotecnología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Biól. Alicia Fonseca González / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigaciones en Biotecnología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Biól.Hugo Santiago Pérez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Archivo: Ciencias Forestales

Los bosques son comunidades de plantas que cubren grandes áreas del planeta, y son propiamente “un ser vivo” dinámico, cíclico, interactuante e interdependiente, que brinda estabilidad a los ecosistemas. Dentro de ellos se suscitan hechos y procesos, quizás imperceptibles al ojo humano, sin embargo, es evidente e impactante su transformación y evolución desde su aparición hasta nuestros días. Dentro de su dinamismo cabe destacar su importancia en los ciclos hidrológicos y geoquímicas. En esté último los “insectos de importancia forestal” juegan un papel sumamente importante. Conocidos comúnmente como plaga, designados así por el hombre, ya que de alguna manera dañan los intereses económicos de los hombres. No obstante, estos insectos son pieza clave en los bosques ya que dentro de otros, inciden en la arquitectura del paisaje, impactando en la estética y la ecología de las comunidades forestales como la que prevalece en los bosques del estado de Morelos y de el país (Wood, 1982, Burgos, 2003).
Las características antes mencionadas, se presentan en el Parque Nacional Lagunas de Zempoala, que en náhuatl significa "Veinte lagunas o muchas lagunas", región que cuenta con una superficie de 4 mil 669 hectáreas. Ubicado en lo que corresponde a la ladera oriental del Eje Neovolcánico Transversal e inmersa en el Area Natural Protegida “Corredor Biológico Chichinautzin”. En esta zona prosperan 408 especies de plantas en comunidades de bosques de pino-encino (Bonilla y Viana, 1997) (Figura 1) y 2).
Actualmente el Laboratorio de Parasitología Vegetal del Centro de Investigaciones Biológicas, desarrolla un estudio encaminado al conocimiento básico de las principales especies de importancia forestal y el estatus que guardan los insectos “plaga” con el entorno. Para ello se escogió la zona del Parque Nacional Lagunas de Zempoala, ya que cuenta con este tipo de impactos, además de ser de interés económico y ecoturístico.
Este estudio ha tenido logros importantes, hasta el momento se han registrado un total de 28 especies incluidas en 6 géneros de escolítidos y dos morfoespecies de crisomelínos pertenecientes a la familia Scolytidae, Chrysomelidae. Entre las especies de mayor impacto destacan las especies que integran al género Dendroctonus (“matador de árboles”) (Figura 3), con 4 especies; todas ellas asociadas a pináceas. Entre otros coleópteros de importancia destacan los escarabajos Psudohylesinus variegatus, Scolytus mundus y S. hermosus y Pityophthorus eltinus insectos descortezadores asociados con la muerte descendente del Oyamel. Por lo general estos coleópteros excepto a la última especie, son consideradas como especies primarias, es decir que se caracterizan por infestar y colonizar a árboles aparentemente sanos (Figuras 4).
El resto de las especies (20), son de hábitos secundarios, es decir preceden a la infestación de los primarios, situación que termina por declinar y acaba por matar al árbol de pino, ejemplo de ello es la especie de Ips bonanseai (Figura 5). Derivado de la acción en la construcción de las galerías tanto de escarabajos primarios como secundarios, que consiste en cortar todo el sistema de transporte de nutrientes de la planta, debilitándola poco a poco hasta provocarle la muerte provocado por la especie Pityophthorus elatinus (Figura 6).
Otra característica que los distingue del resto de los insectos, es que juegan un papel importante en la sucesión vegetal, es decir, se encargan de eliminar aquellos individuos enfermos o moribundos, limpiando así los bosques. Proceso dinámico de organización de un ecosistema, donde estos escarabajos interactúan a diferente escala espacial, temporal y jerárquica, ya que son ellos los encargados del proceso conocido como el “ciclo de nutrientes”. Este proceso lo han hecho desde la aparición de los bosques, es decir hace más de 145 millones de años, de ahí que quede en entre dicho el termino de “plaga forestal”.
Sin embargo, así como cualquier ser vivo, los insectos forestales son vulnerables a sufrir enfermedades, por lo que es importante resaltar el hecho de que se registró por primera vez la presencia de hongos y bacterias provocando enfermedades y la muerte a estos. Los entomopatógenos aislados fueron las especies de hongos Beauveria bassiana, Metarrhizium anisoplae así como la bacteria Bacillus thuringiensis esta última causando una epizootia generalizada. Infestando a larvas, pupas y adultos de estas especies de escarabajos y cuyos resultados son prometedores en la búsqueda de alternativas para el control de estos insectos de importancia forestal. Los resultados obtenidos deberán ser corroborados y analizados en pruebas futuras con especies de mayor importancia como los del género Dendroctonus, ya mencionadas. (Fonseca et. al., 2005) (Figura 7).
Durante el desarrollo de este proyecto se pudo percatar de otros impactos que ponen en riesgo el estado de conservación del Parque Nacional Lagunas de Zempoala, situación que trae consecuencias graves a la región, aún mayores que las propias “plagas forestales”. Entre los impactos que más incidencia y trascendencia tienen es frecuente la tala clandestina y frecuente de pinos y oyameles. La zona de mayor deterioro corresponde a la región de la laguna de Quila, al norte de la zona de estudio, en donde la cubierta vegetal ha sido fuertemente reducida (Figura 8). Esta actividad aun se sigue practicando de manera ilícita por talamontes. Desde el 2004 a la fecha se han contado aproximadamente más de 600 árboles que representan más de 3800 m3•de las especies antes mencionadas (Figura 9a y b).
En un recuento general aproximado de la zona afectada por la extensión que representa es aproximadamente de más 800 hectáreas en total, de las cuales más del 60% corresponden una zona desbastada (línea amarilla), el resto, 37 % a zonas con árboles en pie, pero dispersos y no en masas puras.
Otro problema no ajeno al estado de salud de la zona son los tiraderos clandestinos, situación que se ha agravado en los últimos años. Se han detectado por lo menos 22 basureros en el parque y zonas aledañas al mismo (ver figura 10). Entre los principales desechos destacan los sólidos urbanos como plásticos, papel, cartón así como carrocerías y otro tipo de chatarras. (Figura 11).
Un de los propósitos al mencionar estos impactos, es que de manera directa e indirecta influyen en la estabilidad del ecosistema, ya que al retirar la cubierta vegetal los fenómenos de erosión eólica e hídrica influyen en la estabilidad del suelo al romper con los diferentes ciclos ecológicos entre los que destacan el de nutrientes, hídricos entre otros (Coulson y Witter, 1990; Smith y Smith, 2007). Estos procesos ecológicos repercutirán en la estabilidad del ecosistema, en el que a la postre se verán afectados la flora y fauna en particular el estrato arbóreo, al hacerlo más susceptible a un estrés hídrico, enfermedades y a la infestación por insectos descortezadores y barrenadores entre otros.
Finalmente se consideran también otras alteraciones como los incendios forestales, que por fortuna fueron muy esporádicos en la zona, ya que sólo se registró uno en la parte norte de la zona de estudio, cuya superficie no alcanzó los 2000 m2 aproximadamente. Afectando a una pequeña zona de bosque de pino y encino principalmente (Figura 12). En la figura 13 se puede observar las localidades en donde se registraron estos incendios desde el 2005 a la fecha, el mayor ocurrió al norte de la laguna Tonatiahua, del Parque Nacional.


Armando Burgos Solorio es egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UAEM, realizó sus estudios de posgrado en la Facultad de Ciencias de la UNAM y el Instituto de Fitosanidad del Colegio de Posgraduados. A lo largo de su carrera profesional se ha dedicado al estudio de los insectos dendrófagos (comedores de madera) de importancia forestal a nivel nacional. Actualmente desarrolla proyectos de investigación enfocados al estudio básico sobre la biología y ecología de este grupo de organismos.


Alicia Fonseca González es egresada de la Facultad de Biología, de la UAEM, ha realizado trabajos sobre con control biológico y enemigos naturales de malezas acuáticas e insectos forestales. Colaboró como residente de rellenos sanitarios en Michoacán y Morelos, actualmente es estudiante en la maestría de biotecnología de la UAEM, desarrollando proyectos de investigación sobre el control biológico de barrenador de la caña de azúcar, en el estado de Morelos.


Hugo Santiago Pérez es estudiante de la Facultad de Ciencias biológicas de la UAEM. Realiza proyectos de investigación abordando aspectos sobre el control biológico de insectos de importancia forestal en el parque nacional lagunas de Zempoala. Tesista del laboratorio de parasitología vegetal del Centro de Investigaciones Biológicas-UAEM.