Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Reconocer a la biblioteconomía como profesión

Recuerdas la última vez que visitaste una biblioteca y un señor con anteojos grandes y el ceño fruncido te atendió?, ¿Dejaste de asistir porque ahora encuentras toda la información en internet?, ¿Piensas que las bibliotecas se volvieron obsoletas?, ¿Sabías que en la actualidad para ser bibliotecario debes cursar una carrera profesional?
Por allá del año 1912, en las bibliotecas encontrabas a personas que desconocían las técnicas para organizar adecuadamente los libros, por lo general los colocaban en orden alfabético, por autor o por título. El encargado podía ser cualquier persona porque no era necesario tener muchos estudios; por ejemplo, la hija del dueño de la carnicería de la esquina a quien le gustaba los libros o el vecino simpático que disfrutaba de la lectura.
          Esta situación generaba problemas ya que era complicado que los lectores localizaran los libros, se necesitaba  contar con un sistema que los clasificara para unificar criterios cuando se les diera una ubicación en la estantería  de una manera más práctica y específica.
Para lograr la adecuada organización y funcionamiento de las bibliotecas se requería de una disciplina que se encargara de hacer esta tarea, fue así que en México se implementaron los estudios formales en biblioteconomía, en aquellos tiempos se definía como la ciencia que comprendía todos los conocimientos que a la organización y administración de las bibliotecas se refiere. A partir de entonces,  las personas que quisieran ser bibliotecarios tendrían que asistir a la escuela para profesionalizarse, es decir, pasar por un proceso de especialización.
Así en 1916 surgió la primera escuela de bibliotecarios en la Ciudad de México, ésta se estableció con el nombre de Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros, ahí se inició la enseñanza de la biblioteconomía aunque un año después se cerró por la desfavorable situación económica derivada de la revolución mexicana.
           Ese fue el primer intento por especializar a los bibliotecarios, pero no todo quedó ahí, la escuela ya había conseguido una generación de estudiantes y fueron ellos quienes se convirtieron en los precursores de la carrera posteriormente.
Con el cierre de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros se perdió la batalla pero no la guerra, porque el movimiento vasconcelista vino a sentar más bases para reforzar la propuesta de una profesionalización en el área. José Vasconcelos –abogado, intelectual y político mexicano- creó una campaña para multiplicar y abrir pequeñas bibliotecas en muchos lugares del país con la finalidad de atacar el alto índice de analfabetismo puesto que en aquella época sólo 20 de cada 100 mexicanos sabía leer y escribir ¿puedes creerlo?. Por eso en 1921 creó la Secretaría de Educación Pública (SEP) que contaba con un departamento de bibliotecas.
         En 1924 los bibliotecarios de la época fundaron la Asociación de Bibliotecarios Mexicanos, con la finalidad de compartir experiencias y hacer esfuerzos conjuntos para mejorar profesional y laboralmente.  En 1925 se dio un segundo esfuerzo de un grupo de entusiastas bibliotecarios que  fundaron la Escuela Nacional de Bibliotecarios en el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria cuya dirección estuvo a cargo del profesor Juan B. Iguíniz, esta segunda escuela sólo funcionó un año.
Todos estos acontecimientos, formaron los cimientos que permitieron retomar el proyecto de la reinstalación de una escuela, ya para el año de 1945 cuando nuestro país gozaba de estabilidad económica y de instituciones bien consolidadas, se reinstaló definitivamente la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas cuya primera con sede fue el Palacio de las Bellas Artes. Hoy su nombre oficial es Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía donde se estudia la licenciatura en biblioteconomía y la licenciatura en archivonomía.
          Luego de tantas luchas por contar con una institución de educación superior, la batalla se había ganado, en 1948 la SEP reconoció a la biblioteconomía como profesión, sus estudios formales eran una realidad, aunque con nuevos retos porque con el paso del tiempo los bibliotecarios tuvieron que adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos de un país en a punto de entrar a la era moderna.

Entonces así ya cambia el panorama ¿no?, ahora qué opinas, ¿quieres estudiar biblioteconomía? 

Mtro. Israel Morales Becerra / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Universidad del Mar, campus Huatulco.
C. Delfina Barrera Barrera / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Universidad del Mar, campus Huatulco.
Archivo: Ciencias Sociales