Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Martes, 10 Diciembre 2013 16:52

Barrancas de Cuernavaca Destacado

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Las barrancas determinan la belleza y sobre todo el clima de Cuernavaca

"El agua es un bien común que no debe ser utilizado para transportar desechos"

Dra. Alicia Batllori Guerrero

Las barrancas del estado de Morelos, presentan en la actualidad un severo deterioro como resultado de un conjunto de factores agresivos que las autoridades hasta la fecha no han podido controlar, como son: asentamientos humanos irregulares;  aguas residuales de cientos de casas habitación, que son arrojadas a los cauces, escuelas y empresas de todo tipo, así como toneladas de basura depositadas por los mismos pobladores, con un enorme desconocimiento del grave daño ambiental que están ocasionando al agua, la flora y la fauna del lugar.

En nuestro Estado las barrancas tienen su origen en el período pleistoceno, que se caracterizó por una gran actividad volcánica en el norte de la entidad. Hubo en ese tiempo, hace más de 40 mil años, un gran cataclismo que sacudió esta parte de nuestro país, cuando se formó la cordillera del Ajusco con sus más de 200 cráteres. A esta zona se le conoce como la sierra del Chichinautzin, donde los basaltos cuaternarios pleistocénicos, con el escurrimiento del agua de norte a sur a través de cientos de años y debido al declive acentuado que caracteriza esta zona, se formaron las barrancas que actualmente tienen comunicación hidrológica con la cuenca del río Balsas.

 

En el  municipio de Cuernavaca es donde se encuentra el mayor número de barrancas y se ubica al norte del estado de Morelos representando el 3.65 % de la superficie del Estado. Le atraviesan en algunas partes a gran profundidad y se unen poco a poco hasta convertirse en el río Apatlaco, afluente del río Amacuzac al sur del Estado.

De acuerdo a la Comisión Nacional del Agua (1996), el agua del río Apatlaco se utiliza para riego de 2 mil 985 hectáreas a través de las 10 tomas que se encuentran a lo largo de la corriente, con lo cual se beneficia a 2 mil 148 usuarios. De allí la importancia que las aguas de este río lleguen lo menos contaminadas posibles a estas áreas donde los cultivos principales son: rosales, arroz, maíz, caña, calabaza, tomate, jícama, pasto y otros de menor proporción. Las barrancas son las que determinan la belleza y sobre todo el clima de la ciudad de Cuernavaca debido a la circulación de los vientos anabáticos (son ascendentes y se producen en las laderas de las montañas, durante el día, cuando el sol calienta esas laderas más rápidamente que el valle) y catabáticos (son descendentes y se producen en las laderas de las montañas, durante las tardes, cuando dichas laderas se enfrían más rápido que el valle).

La contaminación de éstas, de los ríos y los canales de riego agrícolas durante décadas, se origina debido al crecimiento urbano desordenado en las laderas de las barrancas, lo que motiva hasta la fecha el manejo inadecuado de los desechos sólidos y líquidos y el deterioro consecuente de los cauces de agua. Todo lo anteriormente expresado implica que existe una intensa modificación del ambiente motivada por el hombre y se crea en consecuencia un entorno artificial que lo deteriora cuando se vierten en los cauces de las barrancas descargas de aguas residuales, desechos sólidos, plaguicidas y otros productos químicos; lo cual no beneficia a nadie y debemos estar concientes tanto población como autoridades para tomar medidas al respecto.

Por esto, los invitamos a sumarse a la conservación de nuestras barrancas, si tu casa tiene comunicación con una barranca, construye jardineras con piedras y tierra de la misma barranca para sembrar plantas propias de la región, o bien, árboles frutales, recordemos que es muy importante conservar la vegetación y los animales de las barrancas, además de las aves que hacen nido en los amates y otros árboles nativos del lugar.

No arrojes basura a las barrancas, procura llevarla al contenedor o entregarla al camión de la basura, si llega basura que no has generado, recógela y ponla en bolsas. Si es muy abundante o existe algún problema de contaminación en la barranca, denúncialo a la Dirección de Ecología del Municipio de Cuernavaca a los teléfonos 3 16-52-59, 3 16-51-30, 3 16 62-75 o al 3 16-51-92. ¿No crees que vale la pena hacer un esfuerzo por cuidar las barrancas?

Visto 7375 veces Modificado por última vez en Domingo, 15 Diciembre 2013 18:56
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