Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Conociendo a...

Norman Ernest Borlaug, padre de la revolución verde y de la agricultura moderna.

Yair Rodríguez González / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

{AC}El científico, doctor en patología vegetal y premio Nobel de la Paz en 1970, Norman Ernest Borlaug, considerado el padre de la revolución verde y de la agricultura moderna, falleció este año en Texas, Estados Unidos a los 95 años de edad a causa de un cáncer, sin embargo, deja un valioso legado.
La Revolución Verde fue un período que abarca más o menos de 1960 a 1990 caracterizándose por un gran auge en la productividad agrícola en el mundo en desarrollo. En esos decenios, en muchas regiones del mundo, especialmente en Asia y América Latina, la producción de los principales cultivos de cereales como arroz, trigo y maíz se duplicó con creces. Se utilizó la ciencia moderna para encontrar formas de producir más alimentos, lo que revolucionó la actividad agrícola. En este sentido, Norman Ernest Borlaug innovó en el campo de las semillas híbridas y defendió la investigación como único medio para reforzar la producción de alimentos.
           Cabe señalar que, el científico estadounidense realizó una buena parte de sus investigaciones en México y llego a ser considerado por muchos como el ser humano que más vidas ha salvado en la historia del planeta por haber multiplicado la producción de trigo y otros granos y haber dado con ello de comer a múltiples naciones. “No habrá paz en el mundo con los estómagos vacíos” aseguraba Borlaug.
Debido a que Alfred Nobel no especificó un premio para quienes destacaran en agricultura o en producción de alimentos, el comité a cargo lo reconoció con el Premio Nobel de la Paz en 1970 marcando así un precedente.
          Borlaug recibió un doctorado en patología y genética de las plantas en 1942 por la Universidad de Minnesota en Estados Unidos y comenzó a trabajar para el Servicio Forestal de la Unión Americana, pero luego fue invitado a realizar investigaciones sobre trigo en México.ACBR
En 1944 trabajó en el programa agrícola Chapingo iniciado por el Gobierno del presidente mexicano Manuel Ávila Camacho en colaboración con la Fundación Rockefeller, con el fin de sanear las cosechas de trigo que eran devastadas por los mohos. En esa ocasión, el genetista consiguió espigar los trigos resistentes a las plagas y en 1955 disponía ya de 6 mil cruces inmunes a los hongos. Resultado de esto, se creó el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y Trigo (CIMMYT) para consolidar los resultados de su programa original de fomento a la producción y esparcir por el mundo el desarrollo de las nuevas tecnologías. México pasó de importar la mitad del trigo que consumía a alcanzar la autosuficiencia en 1956 y comenzar a exportar hasta medio millón de toneladas a principios de la década de los 60.
Las técnicas agrícolas desarrolladas por Norman Ernest Borlaug fueron implementadas en Pakistán y en la India, países que en 1965 estaban al borde de la hambruna. En este proceso, toneladas de semillas de las variedades mexicanas de trigo, con nombres como Yecora, Yaqui y Vicam, fueron embarcadas rumbo a Asia. En sólo 5años Pakistán casi duplicó su producción anual de trigo al pasar de 4.6 millones de toneladas en 1965 a 8.4 millones en 1970 y alcanzó su autosuficiencia en este cereal. Por su parte, la India incrementó su producción de 12.3 millones de toneladas en 1965 a 20 millones de toneladas en 1970. Los trigos mexicanos pasaron de Pakistán y la India a China, Turquía, la ex Unión Soviética, Israel y a otras naciones, generalizando entonces la Revolución Verde.
Borlaug destacó siempre el papel de México para que se diera la Revolución Verde y mantuvo una estrecha relación con este país hasta su muerte, al pasar varios meses cada año colaborando con el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y Trigo ubicado en la comunidad de Texcoco, en el estado de México.
Durante los últimos 19 años de su vida, Borlaug estuvo inmerso en generar cambios en África, la única región del mundo donde el crecimiento de la población supera al incremento de la producción agrícola y donde soñaba repetir los logros agrícolas alcanzados en Asia. Asimismo, durante toda la década pasada estuvo en activo en defensa del uso de la biotecnología para luchar contra el hambre y en proyectos para aliviar la pobreza.
         Además del Premio Nobel, Norman Ernest Borlaug recibió decenas de importantes reconocimientos, entre los que destaca la Medalla Presidencial de la Libertad, La Medalla de Oro del Congreso y el Premio Padma Vibhushan, el más alto galardón otorgado por India a un extranjero.{/AC}.