Creatividad y Diversidad: Dos conceptos para pensar la cultura

Mtro. Héctor Rosales Ayala
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Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM-UNAM)


La creatividad es la capacidad de las personas, de las organizaciones, de los grupos y de las sociedades para resolver problemas de manera flexible y nueva.

Actualmente, se reconocen 4 generaciones en los estudios sobre creatividad: la primera de ellas estuvo centrada en las personas o individuos como portadores de ciertas habilidades, formas de pensar y de actuar. La segunda generación, se vinculó con las necesidades de las empresas y de las instituciones para la solución de problemas. La tercera generación, asume la creatividad como un estilo de vida, donde se pueda sentir, pensar y vivir la creatividad como un perpetuo renacer, un inventario permanente de lo que hay que dejar atrás para seguir fluyendo, porque la meta más significativa de la creatividad no es solamente la solución de problemas, sino tener la posibilidad de realizarnos plenamente como seres humanos en las diversas facetas de nuestra existencia. La cuarta generación, se interesa por la sinergia que puede producirse entre el vivir creativo y la acción cultural, lo cual implica tener la habilidad para combinar los deseos individuales con las necesidades colectivas. Gran parte de la investigación sobre la capacidad creativa de las culturas resulta de interés para este enfoque.

La diversidad es una de las ideas filosóficas más importante y profundas en la historia humana, porque permite pensar uno de los aspectos en que se expresa la realidad. La idea de diversidad alude a lo múltiple, a lo que se diferencia de lo semejante, de lo homogéneo. Aplicada al universo de las culturas, encontramos que hay culturas que rechazan la diversidad cultural y hay otras que han aprendido a aceptarla. Este es el núcleo de uno de los conflictos más trascendentes de la historia moderna.

Gran parte del sentido que tienen las culturas populares e indígenas se fundamenta en la existencia de la diversidad cultural. En el caso de la sociedad mexicana, se ha avanzado en el reconocimiento de la diversidad cultural pero se han construido dispositivos institucionales para mantener esa diversidad dentro de ciertos límites porque la lógica constitutiva del Estado-nación conlleva la necesidad de postular la existencia de una cultura nacional, una legislación y una lógica de transformación histórica de acuerdo a ciertos parámetros aceptados y legitimados. ¿Será posible hacer compatible el respeto a la diversidad con la lógica de mantener una identidad nacional?
El Mtro. Héctor Rosales Ayala, cursó la Licenciatura en Sociología, ENEP, Acatlán, UNAM, posteriormente realizó sus estudios de maestría en Investigación, Docencia y Urbanismo en la Facultad de Arquitectura-UNAM. Además, estudió el doctorado en Estudios Latinoamericanos en Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM.

Desde 1985 trabaja en el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM. Sus líneas de investigación están enfocadas a la Epistemología y Teatro Latinoamericano, Identidades Nacionales y Globalización, Culturas Contemporáneas Urbanas, Gestión Cultural y Creatividad en América Latina y Diversidad Cultural.