Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Restauración de la biodiversidad de la selva seca en la Sierra de Huautla

Dra. Cristina Martínez-Garza / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Archivo: Ecología de la restauración

La protección de áreas naturales tiene como objetivo esencial la conservación de las plantas, los animales y el conjunto de los ecosistemas que los contienen. Sin embargo, usualmente cuando se declara la protección de un área, ésta ya tiene una larga historia de explotación y muestra diferentes grados de degradación. En ocasiones es suficiente con detener la fuente del disturbio para que el proceso natural de recuperación, llamado sucesión, comience. El objetivo principal de la restauración ecológica es reestablecer la biodiversidad perdida mediante la manipulación de los procesos de sucesión.
La Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla, localizada al sur de Morelos, fue decretada en 1999, hecho que ha contribuido eficazmente a la conservación de la selva seca. Éste ecosistema, que contiene una gran diversidad, es constantemente transformado debido a la arraigada relación de las comunidades humanas con éste tipo de vegetación. En esta Reserva están embebidas 31 comunidades, cuyas principales actividades productivas son la agricultura, la ganadería y la extracción selectiva de recursos naturales. Con el objetivo de encontrar fórmulas para que las actividades productivas y la biodiversidad convivan, en el 2006 instalamos en una selva cercana a la comunidad de El Limón de Cuauchichinola, municipio de Tepalcingo, Morelos, un proyecto de ecología de la restauración, que es la ciencia detrás de la práctica de la restauración ecológica.
          Con fondos del Programa de Mejoramiento del Profesorado de la SEP y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) excluimos de toda perturbación antropogénica 2 hectáreas de selva secundaria, distribuidas en 8 parcelas. Adicionalmente marcamos 1.5 hectáreas en áreas sin excluir (sitios control) en selva de baja diversidad crónicamente perturbada por más de 30 años y en la selva más conservada, para un total de 3.5 hectáreas bajo monitoreo intensivo. Finalmente, en la mitad de las parcelas aumentamos la diversidad mediante la introducción de 20 especies de árboles típicos de la selva conservada buscando manipular la velocidad en que la sucesión actúa. Nuestra meta para esta primera etapa de 5 años fue contestar dos preguntas principales: ¿la biodiversidad y su función se recuperan al excluir el disturbio? y, plantar árboles propios de la selva conservada ¿acelera el proceso natural de recuperación?
Colegas del Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación y del Centro de Investigaciones Biológicas (UAEM) y del Centro de Investigaciones en Ecosistemas CIECO de la Universidad Nacional Autónoma de México hemos registrado por 5 años (1) la llegada de semillas a las parcelas (Pas. de Biol. Alondra Nicolás), (2) la germinación de semillas y el éxito de las plántulas (Biol. Leslie Alba), (3) la identidad y densidad de las aves (Dra. Marcela Osorio), roedores (Dr. David Valenzuela), murciélagos (M. en C. Lorena Orozco), hormigas (Biol. Amantina Lavalle), reptiles y anfibios (Biol. Jaime Orea y Dr. Rubén Castro) y, lepidopteros (Pas. de Biol. Iris Jaime y Dra. Ek del Val) que comen y/o viven en las parcelas, (4) la riqueza y biomasa de hierbas (Biol. Jessica de la O), árboles (a mi cargo), cactáceas (M. en C. Luís Arias) y, (5) la herbivoría en las leñosas establecidas y en los árboles introducidos (Dr. Raúl Alcalá y Dr. Néstor Mariano). Registramos, además, qué especies resultaron exitosas de entre las que plantamos en éstos ambientes degradados (Pas. de Biol. Miriam Montes de Oca).
         A 5 años de iniciado éste ambicioso proyecto, único en su tipo, ya podemos hacer sugerencias precisas para otros esfuerzos de restauración ecológica de la selva seca de México y del mundo: (1) hay un evidente aumento de la riqueza y densidad de semillas con el tiempo de exclusión, lo que potencialmente aumentará la biodiversidad.
Las plantaciones de restauración favorecieron el aumento en la riqueza de semillas dispersadas por animales, aun antes de producir frutos (Pas. de Biol. Lidia Gamboa), (2) Muchas semillas germinan durante la época de lluvias, aunque casi todas mueren al comenzar la sequía; la mayoría de las plántulas que sobreviven pertenecen a Acacia cochliacantha, Ipomoea pauciflora y Mimosa benthamii, que son los mismos árboles que dominan la selva secundaria perturbada, (3) La densidad y riqueza de animales aumenta con el tiempo de exclusión y, su composición y proporción de distintos grupos funcionales está cambiando acorde con los procesos de sucesión natural que llevarán a ésta selva a su madurez.
          Adicionalmente, durante la época de sequía, las plantaciones de restauración favorecen una mayor densidad de anfibios y reptiles, (4) La entrada del ganado favorece a las herbáceas ruderales (cultivo) sobre las nativas. Las cactáceas de áreas abiertas (nopales), aumentan con la perturbación, quizá a costa de cactos arborescentes (órgano). El arbusto espinoso (Acacia cochliacantha) famosa por dominar grandes áreas perturbadas denominadas cubatales, muestra altas tasas de mortalidad dentro de áreas bajo restauración. Éste arbusto, favorecido por la ganadería extensiva, desaparecerá naturalmente una vez que avancen los procesos de sucesión natural; esto contrasta con pasadas opiniones que apoyaban la eliminación de los cubatales como primer paso para la restauración. Para aumentar la diversidad, es necesario plantar tantas especies de árboles como sea posible; recomendamos plantar el palo brasil (Haematoxylon brasiletto) y el tlahuitol (Lysiloma divaricata) que fueron árboles exitosos en nuestras plantaciones. Gracias a la participación de los estudiantes de servicio social y tesistas, además de la irremplazable ayuda de cientos de biólogos de la Facultad de Ciencias Biológicas (UAEM) hemos monitoreado a las plantas, los animales y sus interacciones en esta selva. A 5 años del inicio de este proyecto, podemos responder afirmativamente a las dos preguntas que nos planteamos: Si es posible que la biodiversidad y la función del ecosistema se recupere al excluir el disturbio y, sembrar árboles propios de la selva conservada si está acelerando los procesos de sucesión natural en comparación con sitios que únicamente fueron excluidos de la perturbación. Para los siguientes 5 años nuestra meta es desentrañar la ecología de las cascadas tróficas de plantas, herbívoros, insectívoros y carnívoros que están controlando y manteniendo la biodiversidad de éstas selvas para nuestro beneficio.


Semblanza


Cristina Martínez-Garza estudió la licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Realizó sus estudios de posgrado en la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos bajo la dirección del Dr. Henry F. Howe. Más tarde recibió del CONACyT una beca de repatriación en 2004 con la cual se integró a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, específicamente al Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación (CIByC). Ha impartido la materia de Ecología de Poblaciones en la Facultad de Ciencias Biológicas e impartió seminarios y prácticas de campo y de laboratorio en las materias de Restauración Ecológica y Ecología de Comunidades; también impartió la materia Intersemestral Frugivoría y Dispersión. Coordinó la adquisición del material para la Biblioteca del CIByC, el posgrado de la UNAM con sede en el CIByC y participó en el desarrollo del posgrado de la DES de Ciencias Naturales en la UAEM.