Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

El algodón en Mesoamérica

El algodón (Gossypium ssp.) en Mesoamérica: conservando el recurso y preservando el conocimiento

Biól. Leonardo Alejandro Beltrán Rodríguez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Jardín Etnobotánico, Centro INAH-Morelos

En el contexto del Jardín Etnobotánico del Centro INAH-Morelos, hablar sobre plantas medicinales o plantas que han sido empleadas para diversos fines sociales por los grupos mesoamericanos, implica remontar a tiempos antiguos y hacer un análisis sobre el uso atribuido a una planta y/o la reelaboración de dicho conocimiento a través de la interacción entre grupos y el flujo de opiniones generado a partir de éste; es decir, requiere un espectro de conocimientos sobre aquellas especies culturalmente relevantes que se emplearon desde tiempos precolombinos por el hombre.
Dentro de este grupo de recursos sobresalen aquellos que han formado parte de la alimentación campesina, como lo son: el maíz, el frijol, la calabaza y el chile; siendo los dos primeros los que han recibido mayor atención en el ámbito científico y acerca de los cuales abunda una cantidad considerable de literatura. En contraste, existen otras plantas que pese a su relevancia biológica, socio-cultural y económica, no cuentan con la profundidad de análisis requerida, lo que ha ocasionado un serio desconocimiento acerca de su estado actual en las poblaciones silvestres en México, así como una percepción errónea con respecto a su exclusividad en ambientes cultivados.
         Un ejemplo claro de esto son las plantas conocidas comúnmente como algodón (Gossypium ssp.), del cual se reconocen actualmente 12 especies para México. Estos taxa suelen ser arbustos de 2-3 m de altura, con hojas divididas en 3-7 lóbulos, alargados u ovalados; las flores son de color claro (amarillo-cremoso); los frutos son cápsulas que al secarse abren en 3 a 5 partes, de las cuales se obtiene un tejido fibroso al que denominamos comúnmente “algodón”.
         Este complejo es propio de ambientes silvestres, pero existen algunas especies que son exclusivas de hábitats socialmente creados, como son los huertos familiares y los terrenos agrícolas, aclarando que dicha exclusividad se debe a su falta de adaptabilidad al medio silvestre (especies introducidas) y al deterioro de éste.
Estas plantas están citadas tanto en documentos históricos del siglo XVI (Códice Florentino e Historia Natural de Nueva España) como en el impresionante trabajo realizado por el ahora desaparecido Instituto Nacional Indigenista (INI), textos en donde se explica el uso de dichos recursos para tratar enfermedades del aparato respiratorio, estimular la producción de leche en la mujer, incrementar la cantidad de glóbulos blancos en el organismo y como cicatrizante y desinflamante corporal; haciendo también énfasis en sus propiedades tóxicas producto de un compuesto denominado gosipol.
El algodón representa un recurso de amplio uso como materia prima, principalmente para manufacturar vestido y otros elementos de corte textil. Estas plantas estuvieron asociadas con redes de comercialización e intercambio (matriculas tributarias), mismas que mantenían en contacto a los grupos indígenas del Altiplano Central con los del resto del territorio mesoamericano.
En el estado de Morelos se reporta la existencia de dos especies de algodón (G. hirsutum y G. trilobum), ambas cultivadas en huertos familiares; sin embargo existen datos sobre relictos de poblaciones silvestres en ambientes de bosque tropical caducifolio. Actualmente es posible observar a estos taxa en algunos templos y ex-conventos del siglo XVI ubicados en los altos de Morelos, en donde los pobladores locales atribuyen usos medicinales y artesanales al recurso.
          Cabe mencionar que el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, Forestales y Pecuarias (INIFAP), ha venido desarrollando diversos proyectos dirigidos a mejorar la calidad de vida de los pobladores de nuestro territorio y a la creación de eficientes propuestas para la conservación de los recursos naturales.
Un proyecto en particular está encaminado a conservar el germoplasma (semillas) de las especies silvestres del género Gossypium ssp., planteando como metas a corto plazo la colecta de material genético en el país, la construcción de un banco de germoplasma con condiciones idóneas así como el análisis acerca de su abundancia en poblaciones silvestres. A largo plazo este proyecto espera poder restaurar ambientes perturbados con plantas de algodón, monitorear su desarrollo fenológico in situ y proponer alternativas viables para la conservación de los ambientes en donde se desarrollan estas plantas.
Uno de los objetivos principales de este proyecto consiste en recopilar información cultural relacionada con estas especies, principalmente a través de la revisión bibliográfica y de trabajo etnográfico.
Para cumplir estos objetivos, en días pasados algunos investigadores del laboratorio de Recursos Genéticos perteneciente al INIFAP, acudieron al Jardín Etnobotánico a solicitar la donación de germoplasma y a pedir ayuda para la identificación de las especies de algodón ubicadas en el estado de Morelos, haciendo colateralmente una invitación formal para participar en el proyecto y formar parte de la “Red de Recursos Genéticos de Gossypium ssp en México”.
         La participación del Centro INAH-Morelos en este proyecto será dirigida a través del Herbario INAH, apoyando en aspectos relacionados con: 1) colecta de ejemplares en el estado de Morelos, 2) identificación de material botánico, y 3) consulta del acervo bibliográfico. Con esta colaboración se generan vínculos entre ambas instituciones, así como la posibilidad de publicaciones en conjunto y el desarrollo de investigaciones futuras, no dejando de lado el real objetivo de cualquier investigación socio-ambiental, que es incidir en el desarrollo rural mediante prácticas sostenibles que conserven el recurso y que generen alternativas económicamente viables para las comunidades.

Algodón canobio

Algodón guysopium


Leonardo Alejandro Beltrán Rodríguez es biólogo egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UAEM. Su línea de estudio es la Etnobotánica, eje a partir del cual pretende desarrollar proyectos vinculados al Manejo Tradicional de Recursos Vegetales, Etnoecología, Taxonomía y Etnobotánica, y Productos Forestales No Maderables. Su interés central radica en generar investigaciones bio-culturales aplicadas a la conservación de recursos vegetales y al desarrollo comunitario.