Microalgas, cápsulas de color

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Figura 2. Microalgas. Fuente: Díaz, 2019.

Todos los animales, incluidos los humanos, somos incapaces de producir color, lo adquirimos del alimento que consumimos. Por ejemplo, el color de los peces que usamos para adornar nuestros acuarios proviene de las hojuelas que utilizamos para alimentarlos, o el brillo del pelaje de nuestro perro generalmente es reflejo de la calidad de las croquetas de que se alimenta. Estos alimentos son fabricados con pigmentos que, en la mayoría de los casos, provienen de microalgas.

Las microalgas son verdaderas cápsulas de color para todos los animales que se alimentan de ellas, porque no sólo participan en la nutrición directa de los animales que las ingieren, sino que sirven de alimento a distintos animales de manera indirecta y brindan color a quienes las comen.

Éstas son el mejor alimento de la naturaleza, crecen rápidamente en cualquier lugar del planeta y en cualquier altitud y, sobre todo, tan sólo requieren de dióxido de carbono y de la luz solar para producir energía y vivir.

Las microalgas son un recurso a todos los niveles; esto significa que, al ser la base generadora de alimentos con sólo luz solar y unos pocos nutrientes que toman de su ambiente, ellas comienzan la cadena alimenticia. Estos pequeños microorganismos no requieren agua para crecer, como el común de las hortalizas, puesto que el medio en el que crecen en el agua, por lo que nuestro planeta, al contener tres cuartas partes de líquido, brinda una gran superficie de cultivo.

A diferencia de los cultivos agrícolas, que utilizan plaguicidas para combatir las plagas y fertilizantes contaminantes para nutrir los cultivos, las microalgas no sufren de esto y su principal fuente fertilizante no es contaminante, por el contrario, ellas toman los nutrientes de desecho de los cuerpos de agua para utilizarlos y que estén dispuestos para los organismos que las consuman, favoreciendo con esto que se mantengan saludables los ambientes acuáticos.

Las microalgas contienen pigmentos llamados carotenoides que les dan los colores tan llamativos y característicos; al ser consumidas por otros organismos, como los peces, también favorecen su coloración.

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Figura 3. Pez Betta. Fuente: Montes de Oca, 2019.

En la naturaleza, las microalgas son las responsables de la coloración verde de algunos cuerpos de agua. Ese color, tan comúnmente observado en lagos, ríos y en el mar, se debe a que hay miles de microalgas en ellos. Además, son ellas las que nos brindan la mayor parte del oxígeno del planeta. Ahora sabes que, si el agua que observas en la naturaleza es verde, en realidad es porque está llena de color para sus habitantes y de oxígeno para todos los seres vivos que lo utilizamos para respirar.

En el Laboratorio de Acuicultura e Hidrobiología del Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, actualmente se evalúa la función tan importante que tienen estos organismos para producir color en peces, tanto de ornato para los acuarios, como en los peces que consumimos como, por ejemplo, la tan conocida tilapia.

El color en los peces no sólo es importante porque los hace parecer atractivos a nuestros ojos, el color también es un reflejo de su estado de salud: peces más brillantes y coloridos son peces sanos y con buenos genes que heredar a sus descendientes. La coloración de los peces también participa en procesos de elección de pareja. Por ejemplo, en algunas especies, las hembras seleccionan al macho más colorido. El color también es una herramienta de comunicación para los peces: en ocasiones es fácil identificar al pez más agresivo tan sólo observando sus llamativos colores. Todos ellos, para poder reflejar su coloración, requieren en forma indispensable del consumo de los carotenoides que contienen las microalgas.

Ahora que sabes todo esto, puedes visualizar a las microalgas como cápsulas de color y de nutrientes para todos los organismos que las consuman. Sabes también lo importante que son estos microorganismos para nuestra respiración y para mantener equilibrados los ambientes acuáticos.

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Figura 1. Microalgas Fuente: García-Rodríguez, 2019.


M. en C. Judith García-Rodríguez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Dra. Elsah Arce Uribe / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
M. en C. Migdalia Díaz Vargas / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Laboratorio de Acuicultura e Hidrobiología, Centro de Investigaciones Biológicas
Universidad Autónoma del Estado de Morelos.