El Guaco (Aristolochia fanghi)

De un remedio tradicional a un peligro latente

Por: Dr. Guillermo Hernández Ávila
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Fotografía: M. en C. Enrique Jiménez Ferrer
Centro de Investigación Biomédica del Sur

En Morelos, Colima, Durango y Nayarit son frecuentes los accidentes por picadura de alacrán. Afortunadamente, la disponibilidad de un antisuero hace que, cuando éste es empleado correctamente y a tiempo, estos accidentes no causen mayor daño.

En nuestro Estado se emplean diferentes tratamientos o métodos tradicionales contra el efecto causado por la picadura del alacrán, tal es el caso del ajo, el guaco, la jamaica, el loto, la hoja elegante y la hierba del pollo, entre otros.

El empleo de guaco o tlacopatli es ampliamente utilizado por la población en Cuernavaca y sus alrededores. En algunos expendios de plantas medicinales se puede adquirir la raíz de guaco, identificada por un penetrante olor similar al aceite rancio. Los “marchantes” recomiendan preparar un extracto de la raíz con alcohol y administrarlo después del accidente.

En otros lugares de la República, se refiere su uso como antídoto provocado por el veneno del alacrán y de la serpiente. Bajo el nombre común de guaco, se identifican algunas especies del género Aristolochia fanghi y se encuentra ampliamente difundido tanto en México como en el mundo. Físicamente, son enredaderas de hojas acorazonadas y flores de una rara belleza.

Cabe mencionar, que a este género se le atribuyen otras propiedades medicinales, sin embargo, su mal uso puede resultar peligroso. Entre 1990 y 1992, en Bélgica se identificaron algunos pacientes jóvenes que presentaban falla renal sin explicación. Al ahondar en los interrogatorios, se hizo evidente que el factor común entre ellos era el consumo de un preparado herbolario que, decía, ayudaba a bajar de peso. Este producto debería contener Stephania tetrandra, sin embargo, contenía Aristolochia fanghi. La confusión fue originada porque ambas plantas son conocidas , en su país de origen, bajo el mismo nombre común.

Se sabe que compuestos presentes en estas plantas provocan dos tipos de lesiones: Insuficiencia renal y cáncer. El daño renal causado es irreversible y consiste en fibrosis, acompañada de necrosis tubular. Además, algunas de las personas que consumieron este preparado desarrollaron tumores en vías urinarias del tipo denominado carcinoma urotelial. El ácido aristolóquico, presente en el género Aristolochia, reacciona con el ADN y forma *aductos que se asocian con la transformación maligna del tejido epitelial.

Por ello, la Comunidad Europea ha prohibido la comercialización de especies del género Aristolochia y es probable que esta medida se generalice en todo el mundo.

Con estas evidencias, se recomienda extremar precauciones para evitar picaduras y sobre todo a no hacer uso de este tratamiento tradicional, recurriendo a los servicios de salud en caso de un accidente.

Referencias: New England Journal of Medicine 342:1686-1692 (2000).
Plantas medicinales utilizadas en el estado de Morelos. Monroy-Ortiz y Castillo. CIB, UAEM (2000).