Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Notas

Parteras tradicionales de Morelos: Más allá de los masajes y manteadas, un código cultural


Por: Biól. Margarita Avilés Flores
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Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Morelos)


Sobando la espalda cuando hay empacho

A partir de 1990 al 2001 se desarrolló el proyecto “Parteras Tradicionales” estableciendo relación con 300 parteras del estado de Morelos, a través de la Secretaría de Salud.

El proyecto tuvo como objetivos, coordinar, promover y conocer las experiencias de sus prácticas, tradiciones y recursos para la atención de la mujer en el embarazo, parto y puerperio, así como su experiencia en otros problemas de salud. También lograr el intercambio y rescate sobre el uso y manejo de plantas medicinales y otros recursos. Se desarrollaron diversas actividades enfocadas a la investigación, conservación o difusión, que consistieron en visitas guiadas, entrevistas, conferencias, talleres, la planta del mes, caminatas botánicas, encuentros y foros.


Manteada parada

Actualmente las parteras tradicionales cubren un amplio espectro de atención en la salud, su saber abarca todo el ciclo de vida, estando especializadas en la atención de la madre y el niño.

Desde época prehispánica y hasta la actualidad, las parteras, más allá de su asistencia en el parto representan una gran influencia que trasciende a la familia y a la comunidad, y se apoyan en recursos mágicos, religiosos y biológicos, podemos mencionar entre otros, el tradicional baño de temazcal, las plantas medicinales, los masajes y manteadas.

La partera tiene en la práctica actual una gran heterogeneidad; presenta una mezcla compleja de conceptos de origen indígena, empírico, de la medicina hegemónica moderna y de la medicina alternativa.

En el medio rural y urbano muchas mujeres buscan la atención de la partera tradicional en razón de que comparten los mismos códigos culturales, las mismas condiciones de vida y de recursos.


Manteada acostada

El termino “masaje” en el diccionario Enciclopédico de la medicina tradicional Mexicana” lo describe como:

“…método terapéutico manual con fines curativos, preventivos y de diagnóstico, que consiste en presionar, tallar o frotar con diferentes grados de intensidad, determinadas regiones del cuerpo humano. Puede ser interno o externo.”


En el estado de Morelos, las parteras tradicionales realizan distintos tipos de masajes para resolver diferentes problemas de salud, principalmente los ginecológicos, respiratorios, digestivos, nerviosos, circulatorios y músculo esqueléticos.


Manteada en cuclillas

Para su realización, se emplean grasas de origen vegetal o animal, alcoholatos y emplastos. Dependiendo del padecimiento y el tratamiento, se administran como complementos, infusiones o cocimientos de plantas medicinales.

En el mismo diccionario se cita a la “manteada”, como sinónimo de manteo, man-teamiento, o mantear.

“La terapia que consiste en hacer rodar a la mujer embarazada sobre una manta sostenida por los cuatro extremos, con la finalidad de acomodar o desprender al feto gradualmente de modo que la cabeza de éste se encaje en el “cinturón pélvico” para que pueda bajar y salir sin problemas en el mo-mento del parto…”

Menciona diversos usos especialmente en el embarazo, parto, en el reacomodo de órganos desplazados y en dislocación de huesos.

Las parteras tradicionales de Morelos describen la manteada como “el mecer el cuerpo sobre una manta o rebozo, con movimientos rítmicos, precisos y en diferentes posiciones: acostada, de rodillas, sentada o parada dependiendo del problema para lo que se requiere”. Este procedimiento se emplea para acomodar al bebé, si sus órganos tienen alguna alteración antes y después del parto, si presentan frío de cintura, ovarios y matriz, en la caída de ovarios o matriz, para facilitar el parto y propiciar la concepción en mujeres no fértiles. También los emplean para relajar el cuerpo, quitar el estrés y reacomodar todo el cuerpo, entre otros.

Las parteras que saben y tienen experiencia en la aplicación de las manteadas y sobadas, que representa al 80 por ciento de las parteras participantes, mencionan que los resultados son satisfactorios, pero siempre hay que verificar la evolución del embarazo y estar atentos al bienestar de la mujer y el niño.