Acoso biológico: Microorganismos para beneficio del hombre

Dr. Pedro Mendoza de Gives / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Área de Helmintología, Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Parasitología Veterinaria, INIFAP.
Archivo: Parasitología Veterinaria

Como en una película de ciencia ficción o una película de terror, en la naturaleza existen organismos de diferentes grupos taxonómicos que viven acosados biológicamente por individuos de otras especies y durante toda su vida se encuentran en un estado constante y permanente de intimidaciones y amenazas biológicas. Estas relaciones se dan no solo entre organismos superiores; sino que también entre microorganismos diversos y lo más interesante es cuando se forman eslabones biológicos que involucran tanto a microorganismos como a individuos superiores incluyendo al hombre.

Los individuos en la naturaleza tienen que enfrentar el hecho de que en la búsqueda por satisfacer sus necesidades biológicas existe a su alrededor una gran bio-diversidad de especies que al igual que ellos intentan desesperadamente alcanzar sus funciones vitales en las que la necesidad, no solo por el alimento; sino también por un espacio vital, los convierten en enemigos naturales, desencadenándose una intensa lucha biológica en la que el vencedor es el organismo con las máximas cualidades de adaptación.

Durante el desarrollo de diversas asociaciones biológicas en la naturaleza, se establecen eslabones biológicos que conforman una gran diversidad de cadenas alimenticias. Estas asociaciones biológicas diversas determinan la dinámica poblacional con una tendencia hacia una armonía entre los individuos.

Se sabe que dentro de la gran diversidad de especies, que las bacterias son entes biológicos de gran importancia para el desarrollo de otros individuos. Algunas bacterias favorecen el desarrollo de organismos de otras especies actuando como promotores poblacionales. En contraste, otras bacterias producen metabolitos letales para individuos de otras poblaciones como insectos o nematodos. Del mismo, modo, existen hongos que producen sustancias que limitan el desarrollo de otros hongos u otras bacterias; sin embargo, esos mismos hongos sirven para alimentar o promover el desarrollo de insectos o ácaros.
Algunos organismos se ven involucrados con organismos superiores, incluyendo a animales de consumo o al mismo hombre. Por ejemplo, existe un grupo de protozoarios y bacterias que habitan el aparato digestivo de muchos animales, principalmente de los rumiantes, actuando como responsables del desdoblamiento o degradación de los forrajes al producir enzimas celulolíticas que los animales normalmente no son capaces de producir.

Este es solo un ejemplo en donde se establece una íntima relación de mutuo beneficio entre los rumiantes y estos microorganismos. Por otro lado, un grupo de bacterias son indispensables para incorporar nutrientes del suelo hacia la raíz, actuando como promotores del desarrollo vegetal. Algunas plantas poseen sustancias tóxicas o bien otras con olores o sabores desagradables que les ayudan a protegerse de diversas plagas agrícolas.
Asimismo, algunas plantas producen sustancias que les ayudan a protegerse a sí mismas de muchas enfermedades y que han sido utilizadas para beneficio del hombre al curar una amplia variedad de padecimientos a través de la medicina tradicional. Comunidades de microorganismos que participan en procesos fermentativos han sido utilizados de manera tradicional por el hombre para la elaboración de una gran diversidad de alimentos y bebidas, incluyendo quesos y cervezas; además de ser utilizados para la producción de materiales de uso común en la industria farmacéutica.

Algunos organismos son benéficos para el hombre ya que actúan como enemigos naturales de los parásitos de animales o del hombre. Por ejemplo, existe un grupo de hongos clasificados como “entomopatógenos” que invaden de micelio y destruyen a un grupo de ectoparásitos que afectan tanto a los animales como al hombre. De manera similar, existe un grupo de hongos microscópicos que capturan y matan a larvas de nematodos que normalmente contaminan el pasto y son ingeridos por los animales estableciéndose una parasitosis que puede inclusive matar a los animales jóvenes.

Algunas bacterias producen toxinas letales para una gran diversidad de plagas agrícolas e inclusive para insectos de importancia en salud pública. Estos organismos son considerados como benéficos que de manera natural ayudan a controlar diversas enfermedades parasitarias de plantas y animales e inclusive podrían llegar a tener un importante impacto potencial en Salud Pública.

La ciencia y la tecnología son las encargadas de explorar este mundo maravilloso que se encuentra escondido en el suelo y que está lleno de una riqueza biológica extraordinaria que puede llegar a beneficiar a la humanidad; no solo en la alimentación, sino en la cura de una gran variedad de enfermedades que hasta ahora solamente se pueden controlar con medicamentos de naturaleza química con las grandes desventajas no solo en los costos, sino en las implicaciones ambientales y el deterioro de la salud pública a nivel mundial.

Foto 1 Aspecto de lombrices del ganado que chupan sangre del estómago de los borregos y pueden llegar a matarlos de anemia.

Foto 2 Los corderos jóvenes parasitados con lombrices pueden morir súbitamente de anemia..

Foto 3 Microfotografía mostrando un hongo atrapando a dos larvas de parásitos de borregos. El hongo forma anillos en los que captura y mata a los parásitos para alimentarse de ellos. Estos hongos son amigos del hombre porque ayudan a controlar las parasitosis del ganado..
Foto 4 Un nematodo “caníbal” mordiendo el cuello de otro nematodo para matarlo y comérselo. Estos caníbales están siendo estudiados para matar a los parásitos del ganado y evitar que los animales pierdan peso, se enfermen y puedan morir. Los nematodos caníbales son amigos del hombre pues ayudan a proteger a los animales de las lombrices.

 


El Dr. Mendoza es médico veterinario por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en ciencias por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y PhD por la Universidad de Mottingham, UK. Ha participado en actividades de investigación y difusión de la ciencia en diversos países y ha publicado cerca de 40 artículos científicos. Es Jefe del Depto. de Helmintología del CENID-Pavet (INIFAP), miembro del SUBNARGEM (SAGARPA), coordinador del Comité de Parasitología (CONASA), miembro de la Academia de Ciencias de Morelos y Nivel II del SNI y ha establecido en México la línea de Investigación en Control biológico de parásitos de animales. Esta colaboración fue publicada previamente en el periódico La Unión de Morelos y puede consultarse en el portal de Internet www.acmor.org.mx.