Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Abejas nativas una oportunidad apícola en riesgo de extinción

Abejas

Dr. Manuel Fernández Ruvalcaba / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Parasitología Veterinaria
Archivo: Parasitología veterinaria

Las abejas nativas también conocidas como abejas sin aguijón, meliponas o prehispánicas no presentan este instrumento de defensa el cual esta atrofiado. Se conocen en América desde épocas prehispánicas y fueron muy apreciadas entre las culturas mesoamericanas y zonas de influencia.
Son insectos nativos de la selva (principalmente de Centro y Sudamérica). Sus reducidos rangos de tolerancia de temperatura principalmente por su baja capacidad para regular la temperatura de sus colmenas es lo que ha restringido la colonización de áreas templadas. También conocidas como Meliponinos (Tribu Melliponini ), son abejas que a diferencia de la mayoría viven en colonias permanentes con una reina, varias generaciones de obreras y algunos machos. En el sur de México y centro América se han descubierto sus fósiles los cuales datan del periodo mioceno (23 millones de años), oligoceno y cretáceo (Gonzalez AJ. y Quezada EJ .J 2007).
Se conocen aproximadamente 400 especies de abejas sin aguijón distribuidas en 50 géneros. Son las únicas especies de abejas de entre 20 mil existentes en el mundo, que son junto con Apis altamente sociales (Bats` il chanul Chab). En México existe registro de 2 mil especies de abejas dentro de las cuales 46 son del grupo Melliponini con dos grandes grupos: meliponas y trigonas. Durante el apogeo de la cultura maya, el cultivo de M. beecheii alcanzó un elevado grado de desarrollo y sus productos eran altamente apreciados aún en Europa (Acereto). En el centro del país los totonacas cultivaban trigonas como Scraptotrigona mexicana y en Guerrero los nativos cultivaban Fasciata guerrerense. En Yucatán se encuentran 16 especies y solo en Chiapas se tiene registro de 33 especies (Folleto abeja nat). Melipona beecheii es la más frecuentemente domesticada (Hogue 1993).

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Actualmente el interés por estas abejas se ha incrementado debido principalmente a que su sustentabilidad es rigurosamente orgánica además de estar en serio peligro de extinción, misma razón por la cual es una especie indicadora del estado de salud del ecosistema. En México se encuentran meliponarios en Puebla, Veracruz, Guerrero, Tabasco, Chiapas y Yucatán principalmente. Son verdaderos insectos sociales, las colonias poseen una reina madre, varias generaciones de obreras, además de los machos dependiendo de la condición general de la población. Generalmente encontramos machos en las épocas donde existe bastante alimento y presencia de celdas reales, señales que habrá en breve fecundación de reinas vírgenes. Los machos son menores y no poseen corbícula (canasta de polén), existente en las patas traseras de las operarias, responsables por la colecta de polen de las flores.

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Las operarias de meliponas viven en media, 30 a 40 días y son casi blancas al salir de las celdas de cría, oscureciéndose con el pasar del tiempo. En la vida adulta desempeñan diversas funciones en el nido, siguiendo normalmente el siguiente orden: limpiadoras, nodrizas, arquitectas, ventiladoras, guardianas y pecoreadoras. La reina cuando es fecundada presenta su vientre bien dilatado, pudiendo ser localizada fácilmente a ojo desnudo, normalmente habita el área de cría, circulando entre las celdas. Las meliponas construyen sus nidos en huecos de árboles y oquedades y suelen ser más pequeñas que (Apis 6-8mm) pero Melipona beecheii es la más parecida a Apis con 9.7- 10.7mm, se le considera una especie robusta, sin embargo, Scratotrigona mexicana mide solo 5-5.3mm (Guzman M et al 2011). Existen pocos relatos de fuga de meliponas debido a la imposibilidad de vuelo de la reina fecundada. Es probable que el tamaño tenga relación con su radio de acción ya que el de S. mexicana es de apenas 800 m. Una gran diferencia con la apicultura de Apis, que se aprecia a primera vista es que actualmente está muy difundido aún el uso de jubones de madera o de cantaros de barro como nidos de meliponas, principalmente entre las comunidades rurales, lo cual proviene de épocas prehispánicas, su gran desventaja es el poder abrir solo una vez al año durante la época de cosecha, revisión o trasiego, al contrario la caja de madera permite revisiones programadas previniendo así problemas de tipo sanitario y de producción, son reciclables hay gran economía en la compra de madera ya que son mucho más pequeñas y el cerumen que utilizan ellas lo producen a partir de resinas de árboles y hierbas, además su miel (la cual es más cara que la de Apis) es almacenada en potes o jarros de ese cerumen. Sin embargo se esta intentado por parte de varias instituciones y organizaciones capacitar sobre la adopción del nuevo modelo del nido o colmena de madera semejante al de Apis para su explotación óptima y elevar sus posibilidades (Gonzalez AJ. y Quezada EJ .J 2007).
Los principales factores actuales que amenazan con la extinción de este tipo de abejas de muy alto valor por su amplio rango de polinización ya que requieren para su sostenimiento áreas cercanas de selvas y bosques, es precisamente la tala irracional, los cultivos extensivos, y las áreas ganaderas además de los plaguicidas usados en estas actividades (Narres P. G.200). Dentro de algunas sociedades rurales se ha visto que suele desarrollarse un fuerte lazo entre el meliponicultor y las meliponas (Nogueira-Neto 1997.). Su utilización con un enfoque más comercialista es posible y bien remunerado con una ventaja orgánica y ambiental. La meliponicultura se caracteriza por ser una actividad económicamente viable, muy sencilla y de fácil implementación y mantenimiento dentro de los sistemas de producción campesinos principalmente pero también urbanos. La venta y alquiler de colonias para polinización puede convertirse en un agronegocio rentable, tal como sucede con otras abejas como Apis y Bombus.
En Brasil, por ejemplo, el rango de precios de venta de una colonia de meliponinos puede fluctuar entre 4 y 160 dólares, dependiendo de la especie, la región, el objetivo del comprador y el estado de la misma. La venta y alquiler de colonias para polinización puede convertirse en un agronegocio rentable, tal como sucede con otras abejas como Apis y Bombus. Sin embargo, la meliponicultura está aún en una etapa que exige un mayor esfuerzo de investigación, así como el incremento en la difusión y socialización de los conocimientos existentes entre comunidades rurales y urbanas. Además de su biología, distribución y clasificación, se requiere conocer más acerca de las propiedades, usos, producción, transformación y comercialización de los productos de las abejas nativas y, especialmente, de su relación con las plantas nativas y cultivadas dentro de los agroecosistemas, vista tanto desde la perspectiva de la polinización, como de las fuentes de recursos requeridas por las poblaciones de abejas silvestres y domésticas ( Narres P. G.2001).

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Semblanza


Manuel Fernández Ruvalcaba es medico veterinario zootecnista, realizó estudios de maestría en parasitología animal en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UAEM y el doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad Autónoma Metropolitana. Su vida profesional se ha desarrollado en el área de la salud animal principalmente de bovinos llevando a cabo estudios con virus protozoarios y artrópodos que afectan la salud animal. A partir de su llegada al CENID-Parasitología Veterinaria, se ha desempeñado en la investigación de métodos de control biológico y nuevas alternativas contra garrapatas.