Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Divulgación científica: Patentes vs. Artículos.

Mtra. Fernanda Villanueva Kurczyn / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica CemiTT-CCyTEM

Archivo: Propiedad Intelectual

La labor de investigación científica obliga a la divulgación del conocimiento a la sociedad. La divulgación tiene como objetivo informar sobre los resultados de la investigación científica no sólo al medio académico, sino al público en general y ésta se puede realizar por medios escritos. En este sentido, tanto los artículos científicos como las patentes son mecanismos que permiten dicha divulgación; sin embargo, estos dos medios de divulgación tienen una naturaleza muy distinta. El propósito de un artículo científico es la comunicación a la sociedad del resultados obtenidos en la investigación y en el caso, de la patente es otorgar un derecho exclusivo sobre una invención a cambio de su divulgación a la sociedad.
Mediante los primeros el conocimiento entra en el dominio público sin compensación económica, permitiendo su libre uso a cualquier persona interesada en el tema. Mientras que al patentar hay una apropiación jurídica de una invención que puede ser el resultado de la investigación científica, siendo propiedad y de uso exclusivo del titular de la patente y por tanto, facilitando la obtención de una compensación económica.

Los artículos científicos y las patentes pueden diferenciarse en otros aspectos más. En relación con su objeto o contenido, los artículos científicos, pueden contener los resultados de la investigación básica, aplicada y el desarrollo experimental y las patentes describen una invención que puede corresponder a los resultados de la investigación aplicada y el desarrollo experimental. Los resultados de la investigación básica normalmente no son patentables, ya que a menudo revisten la forma de teorías, leyes y principios científicos, que legalmente son elementos no considerados como invenciones a los fines de la patentabilidad y por tanto, principalmente se divulgan mediante la publicación científica. Por su parte, la investigación aplicada y el desarrollo experimental, generalmente resultan en invenciones patentables, pero que también se divulgan en artículos científicos. Es decir, los resultados de la investigación básica jurídicamente son diferentes a los de la investigación aplicada y el desarrollo experimental y de ahí la posibilidad de protección mediante patente de los dos últimos.

Los artículos científicos y las patentes no son excluyentes y ambos representan fuentes muy poderosas para la divulgación del conocimiento. Sin embargo, los resultados de la investigación aplicada y el desarrollo experimental deben patentarse antes de publicarse, ya que una invención debe ser nueva para protegerse mediante patente y dicha novedad se pierde con la divulgación pública. En relación con la investigación básica, es difícil predecir su incidencia en el desarrollo tecnológico e industrial y por tanto, en qué momento podrían resultar en una invención patentable. Lo importante es buscar un equilibrio entre la divulgación sin compensación y la protección por patente.

Si bien un artículo científico y una patente son documentos de carácter técnico e implican una redacción de tipo técnico-científica, su arquitectura y estilo de redacción son muy diferentes, aunque ambos deben ser claros y precisos usando un lenguaje técnico. La estructura de un artículo científico es flexible, generalmente incluye a) título, b) resumen, c) palabras clave, d) cuerpo principal, e) conclusiones y f) referencias. El contenido de cada sección es relativamente libre, pero por lo común en la parte principal se presenta el objetivo del artículo, una revisión o crítica del conocimiento existente, es decir, del estado de la técnica, los resultados obtenidos en la investigación, los métodos, técnicas y aparatos empleados, los datos y mediciones, ecuaciones y fórmulas y la aplicación de los resultados, también puede contener gráficas, ilustraciones y tablas.

En cambio la estructura, forma y contenido de un documento de patente es rígido ya que no sólo es un documento técnico, sino también legal. Redactar una patente implica un método técnico-jurídico. Desde el punto de vista jurídico, su objetivo es definir un derecho. La estructura de un documento de patente en México, con arreglo a la ley tiene cuatro secciones: a) descripción; b) reivindicaciones; c) resumen; y c) dibujos. Cada sección debe tener un contenido específico, que es repetitivo a lo largo del documento, pues sirven para propósitos legales distintos, por ejemplo, la descripción debe contener un título, el campo técnico, objeto de la invención, los antecedentes -estado de la técnica- señalando el problema técnico que se pretende resolver y la descripción detallada de la invención, incluyendo la mejor manera de ponerla en práctica. Además, puede contener, cuadros, fórmulas y ecuaciones. Las reivindicaciones limitan el derecho de la patente, por lo que se debe incluir los aspectos novedosos de la invención previamente descritos. Todo el documento debe cumplir con requisito de forma muy precisos, para la presentación de la información, por ejemplo, en relación con los márgenes, numeración de páginas y renglones y tamaño de la letra.

El hecho de preparar solicitudes de patente para obtener el derecho en México, implica el uso del español como lenguaje técnico, ya que en muchas ocasiones los investigadores publican sus artículos en inglés por el origen de las revistas científicas, así como la construcción de capacidades en la redacción de documentos de patentes.
Otra diferencia entre los artículos científicos y las patentes es el medio de publicación, los primeros se publican de manera impresa o en medios electrónicos en revistas científicas especializadas de carácter periódico a las cuales el investigador transfiere su derecho de autor para la publicación del artículo o concede una licencia. A estas revistas se puede acceder generalmente mediante una suscripción y el conocimiento o tecnología contenida del artículo es de libre uso.

Las solicitudes de patentes por su parte, se publican 18 meses después de que fueron presentadas ante la autoridad y una vez que fueron concedidas. Esta publicación de hace en una Gaceta oficial. Los documentos de patentes también pueden encontrarse en bases de datos que hoy en día están disponibles en Internet y son de libre acceso. Es muy importante señalar que la invención objeto de la patente no puede utilizarse sin autorización del titular; salvo en el ámbito académico y sin fines comerciales en actividades de investigación científica o tecnológica puramente experimentales, de ensayo o enseñanza.
Finalmente, hay que destacar las patentes además de permitir la divulgación del conocimiento tienen la ventaja de ser un puente de vinculación del sector académico con la industria, facilitando la transferencia tecnológica, a través de licenciamiento y por tanto, contribuyendo a la innovación. Imagen activa

 



Fernanda Villanueva Kurczyn
es licenciada en Relaciones Internacionales y maestra en Administración por la Universidad Iberoamericana. Actualmente prepara su tesis doctoral en administración sobre el tema de gestión de patentes. Trabajó durante 10 años en el área de relaciones internacionales del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Desde junio de 2007 es Subdirectora de Propiedad Intelectual del Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica (CemiTT), dirección del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos. Además imparte la materia de propiedad intelectual en la Universidad La Salle- Cuernavaca.