Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Garrapatas invasoras: Anaplasmosis bovina


M.V.Z Sergio Darío Rodríguez Camarillo
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Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Parasitología Veterinaria (CENID-PAVED-INIFAP-SAGARPA)


Imagen activaUna de las enfermedades más importantes en la ganadería mexicana en términos de las pérdidas económicas ocasionadas y como obstáculo para la mejora de hatos de baja producción es la anaplasmosis bovina, producida por la rickettsia Anaplasma marginale (Ver figura). La enfermedad ocasiona pérdidas estimadas en más de 100 millones anuales a nivel nacional y, en ausencia de vacunas comerciales, no existen métodos de prevención efectivos para su control o erradicación. La enfermedad produce anemia, pérdida de peso y producción láctea, aborto y muerte. La transmisión es principalmente por garrapatas de varios géneros pero en México el, Boophilus microplus es el principal vector. A. marginale, es una bacteria del orden Rickettsiales que infecta principalmente a eritrocitos maduros donde tiene ciclos de replicación por periodos indefinidos.
Recientemente se ha comprobado que también infecta las células (endoteliales), que cubren la pared interna de los vasos sanguíneos y se ha hipotetizado que éste sea el sitio donde permanezca la bacteria en los animales portadores.

El control de la anaplasmosis bovina se hace, en forma indirecta eliminando sus vectores, los artrópodos hematófagos, sin embargo, el uso de pesticidas debe estar regulado, debido a que induce la resistencia en los artrópodos y también genera serios problemas de contaminación ambiental; adicionalmente, con la eliminación de los vectores, se elimina también la inmunidad de hato, condición con la cual se evita la presencia de brotes severos. En forma directa, los antibióticos pueden ser usados para el control de la enfermedad, no obstante, dada la contaminación de la carne con estos productos su aplicación se restringe al uso terapéutico en animales enfermos. Es importante considerar también que los antibióticos no eliminan por completo al agente causal en el hospedero por lo que es muy difícil erradicar la rickettsia en un hato ya infectado.

Aunque la erradicación de las enfermedades es lo más deseable para evitar pérdidas, esto no siempre es posible por lo que, en el caso de la anaplasmosis, la Unidad que lleva el mismo nombre del CENID-PAVET, del INIFAP, ha trabajado en el diseño de vacunas para el control de esta enfermedad. Una de estas estrategias se ha enfocado en el uso de la cepa Yucatán de la rickettsia como vacuna de baja virulencia que desde un principio y en forma natural, se observó que provocaba infecciones subclínicas inaparentes en animales susceptibles pero al mismo tiempo inducía inmunidad contra el desafío con organismos virulentos. Este organismo se ha ensayado en forma experimental para determinar su virulencia a dosis que van desde los 10 mil (104) hasta los 10 mil millones (1010) eritrocitos infectados para probar en forma contundente la ausencia de virulencia de este organismo en animales susceptibles que después se desafiaron con una cepa heteróloga originaria del estado de Morelos. La cepa Yucatán cuando se ensayó como vacuna previamente congelada a dosis que variaron desde un millón (106) hasta 10 mil millones (1010) eritrocitos infectados contra otra cepa de desafío. En este experimento, se probó que no induce enfermedad en los animales vacunados pero si induce una inmunidad capaz de resistir al desafío.

Experimentos posteriores con la cepa Yucatán, usando una dosis fija de 100 millones (108) de eritrocitos infectados en animales susceptibles y desafiados contra otra cepa bajo condiciones de corral mostraron de nuevo su capacidad para inducir protección. Los resultados de estas pruebas muestran una capacidad para proteger en más de 80% a los animales vacunados. Esta vacuna experimental se ha probado contra el desafío con 4 diferentes cepas mexicanas bajo condiciones de corral y de campo y en todos los casos ha mostrado que puede proteger un mínimo de 80 % de los animales vacunados. Actualmente esta cepa ya se está usando en condiciones de rancho en Veracruz y Tamaulipas, dos regiones con serios problemas de Anaplasmosis y donde puede traer enormes beneficios.

Esta vacuna experimental al ser usada en animales de menos de un año, introduce el estado de inmunidad de hato que es importante para evitar brotes en animales adultos. Sin embargo, éstos últimos son altamente susceptibles a la enfermedad y deben de ser vacunados con productos más seguros, por lo que en el CENID-PAVET también se ha trabajado con vacunas inactivadas para prevenir la anaplasmosis bovina. Mediante una serie de experimentos, rickettsias purificadas e inactivadas, derivadas de varias cepas mexicanas y mezcladas con un adyuvante, han sido probadas en experimentos controlados tanto en corral como bajo condiciones de campo, con resultados que muestran que mientras que se use la cepa de la localidad, se alcanza una excelente inmunidad. Esta vacuna tiene el inconveniente de que tiene que incluir la cepa local, sin embargo, es muy segura debido a que no induce efectos secundarios e induce un nivel aceptable de inmunidad reduciendo así el riesgo de presentación de la enfermedad. Esta vacuna es producida por el personal de la Unidad de Anaplasmosis y ya se comercializa en cantidades limitadas pero con éxito en la zona de Soto la Marina, Tamaulipas donde brotes de la enfermedad que producía hasta un 25% de mortalidad, se detuvieron y se recuperaron los índices de productividad y fertilidad.

Estas dos vacunas son una base sólida inicial para el control de la enfermedad a nivel nacional, sin embargo, falta mucho para poder contar con vacunas más seguras y eficientes. De esta manera, la Unidad de Anaplasmosis sigue estudiando los procesos celulares y moleculares de la respuesta inmune de los bovinos hacia la rickettsia y hemos verificado el modelo inmunitario que permite con más seguridad hipotetizar que proteínas de la superficie de la rickettsia pueden ser usadas como potenciales vacunas recombinantes.

Perdida de Peso


Aborto

 

Muerte

 


El M.V.Z Sergio Darío Rodríguez Camarillo es investigador titular en el INIFAP desde 1988, cuenta con más de 16 proyectos de investigación como coordinador y colaborador directo. Ha realizado 32 artículos científicos, más de 10 capítulos en libros de texto y de consulta, editor del área de Inmunología y Parasitología para Técnica Pecuaria en México. Revisor de artículos científicos para varias revistas internacionales y de más de 10 tesis de maestría y doctorado. Cabe señalar que en este proyecto participa el M. en C. Miguel Ángel García Ortiz, M.V.Z Jesús Francisco Preciado de la Torre y M. en C. Edmundo Enrique Rojas Ramírez del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Parasitología Veterinaria (CENID-PAVED-INIFAP-SAGARPA), Dr. Jorge Germinal Cantó Alarcón de la Facultad de Ciencias Naturales de Universidad Autónoma de Querétaro y del Campo Experimental Pichucalco, Chiapas. INIFAP, SAGARPA., de este último también la M. en C. Laura Elena Orozco Vega.