Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Jóvenes, educación y trabajo en el mundo contemporáneo.

Dra. María Lucero Jiménez Guzmán / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, campus Morelos.
Archivo: Sociología

Coordino un proyecto internacional y multidisciplinario acerca de la problemática de los jóvenes, la educación y el trabajo, particularmente de l@s universitari@s. Después de varios Seminarios y la formación de una red de investigadores de México y Argentina, que en este 2011 estamos extendiendo a España, pudimos concretar un libro, que publicaremos en la UNAM en 2012. Hemos contado con el apoyo del Programa de Apoyos a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) de la UNAM.
          Tod@s l@s participantes en este libro hemos coincidido en que el análisis de la situación de los jóvenes y las problemáticas que actualmente enfrentan constituye un tema de la mayor relevancia.
Gran parte de la población mundial, la latinoamericana de forma destacada y en especial la población juvenil, vive atrapada en fuertes condiciones de vulnerabilidad.
Consideramos que el abandono de las políticas que caracterizaron al Estado de Bienestar y en general, la imposición del modelo neoliberal capitalista, ha ahondado las condiciones de vulnerabilidad ya que se han debilitado la atenuación de los soportes que conformaron algunas de las certezas en la definición de los proyectos de vida de las personas y en las condiciones sociales objetivas que los hacen posibles. Hoy la prioridad es invertir en variables macroeconómicas, tener mucho dinero en las reservas, mientras que se limita la inversión en educación y salud, y por lo menos en el caso mexicano se invierte como nunca en las últimas décadas, en “seguridad” y militarización, en vez de invertir en creación de empleos, no precarios.
          La vulnerabilidad social de la juventud latinoamericana se define por el incremento de la pobreza, el desempleo, subempleo, informalidad y precarización laboral, los embates contra los sistemas de pensiones y jubilaciones, la afectación de los derechos y conquistas sindicales, la disminución de la cobertura y acceso de los servicios de salud, la atenuación del sistema educativo como elemento asociado a la movilidad social, el crecimiento de la violencia y la inseguridad.
          Todas y todos enfrentamos hoy nuevos riesgos, incertidumbres y desigualdades. Advertimos que vivimos la erosión y desvinculación de los referentes tradicionales y que no han sido sustituidos por otros. Más bien estamos en un proceso de “anomia” y falta de solidaridad social que nos produce un mundo cada día más difícil e injusto, particularmente para los jóvenes e incluso se están extendiendo estas problemáticas a países tradicionalmente ricos.
En el proyecto de investigación que desarrollamos partimos del supuesto de que, las ideas, expectativas, percepciones que los jóvenes tienen respecto del trabajo deriva de un campo simbólico producto de múltiples relaciones intersubjetivas. Dentro de las agencias de socialización la familia y las instituciones educativas son las que inicialmente conforman ese campo simbólico, de acuerdo a creencias y valores que se van transmitiendo intergeneracionalmente. Las significaciones que el joven va teniendo sobre el trabajo se retroalimentan a lo largo de su vida mediante otros vínculos y experiencias que adquiere de manera directa o indirecta.
          En Argentina, en España y en México se ha dado un deterioro progresivo del empleo. Es por ello que una parte importante de este proyecto ha sido abordar, desde distintas ópticas, esta situación.
En la investigación que realizamos subyace el convencimiento de que atender a los jóvenes es atender al presente y al futuro de la sociedad.
Comprender las significaciones que ell@s tienen del trabajo es un modo de reflexionar sobre posibles estrategias de acción, desde ámbitos educativos y laborales, que favorezcan la inclusión del joven en la sociedad y propicien su bienestar psicosocial y desarrollo integral.
Tradicionalmente, el trabajo era para los jóvenes el medio necesario para lograr su autonomía y concreción de proyectos de acuerdo a ideales y aspiraciones personales.
Educación y trabajo se habían instaurado socialmente como los medios necesarios para desarrollarse y ascender en la estructura social, habiendo ocupado la actividad laboral un lugar de centralidad en la vida de los sujetos. Es sabido que el sentido subjetivo del trabajo fue adquiriendo particularidades a través de los siglos e incluso de las últimas décadas, de acuerdo a factores psicosociales e históricos que es posible identificar.
          Hoy la vida de los y las jóvenes cada día menos está dependiendo de una trayectoria escolar que les garantice algo seguro. El trabajo es flexible, incierto, precario, hay que estarse probando a cada momento, compitiendo, destacando de forma individual, no en proyectos colectivos, de carácter social. Por primera vez esta generación, según muestran las encuestas al respecto, las personas que son jóvenes actualmente, piensan que su vida no será mejor que la de sus padres, de hecho están seguras de que vivirán un deterioro en la calidad de sus vidas. La educación ha perdido en los hechos su característica de muchas décadas el menos en el México Posrevolucionario: ser un factor de movilidad social ascendente.
Lo dicho da cuenta de que las significaciones sobre el trabajo dependen no sólo de la experiencia propia sobre actividades laborales, sino también de sucesos sociohistóricos y culturales que afectan a la dinámica de las relaciones sociales, que asimismo tienen implicancia en la transmisión intergeneracional.
          En este proyecto nos interesamos por analizar tanto factores estructurales, económicos y sociales, como por incorporar también elementos de la intersubjetividad y la vida de las personas en concreto. Hemos realizado investigación especialmente cualitativa, (información derivada de terapias de diverso tipo, entrevistas a profundidad, grupos focales), aunque también incorporamos datos empíricos generales, tipo encuetas, e información económica del país, de la región y del mundo, que nos sirven también como base importante para explicar con mayor profundidad estos procesos y problemáticas sociales.
          La multidisciplina nos ha permitido un abordaje más integral y comprensivo y las conclusiones a las que estamos arribando, al estar bien documentadas, pueden ser útiles para proponer cambios sociales y en las políticas públicas, que pongan en su centro al ser humano y a su desarrollo, más que el cumplimiento de metas macroeconómicas que carecen de sentido cuando en ellas no está presente el bienestar y la calidad de vida, particularmente de los y las jóvenes.


Semblanza


María Lucero Jiménez Guzmán es doctora en Sociología e Investigadora de tiempo completo definitiva del Programa de Equidad y Género del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarías (CRIM-UNAM) y docente en el Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Es autora de libros, artículos, ponencias, conferencias, en temas relacionados con desarrollo, género, política social, construcción social de las masculinidades. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Pertenece a diversas organizaciones de la sociedad civil. Su actual línea de investigación es construcción social de las masculinidades desde la perspectiva de género. Es coordinadora del proyecto multidisciplinario e internacional sobre: “Crisis de la masculinidad y crisis laboral. Los casos de México y Argentina.