Una charla con...

Dr. Ricardo Guerra Tejada: Adiós a las construcciones ideológicas, las cosas, tal y como son.

Por: Lic. Silvia Patricia Pérez Sabino
Fotografía: Lic. Daniel Olivares Marín

Desde hace aproximadamente 25 años, a su regreso de Europa, Ricardo Guerra Tejada seleccionó al estado de Morelos para radicar, el lugar que durante mucho tiempo visitó los fines de semana, se convirtió orgullosamente en su hogar y fuente de trabajo.
Originario de la Ciudad de México, el Dr. Guerra concluyó sus estudios de Licenciatura y Maestría en la Universidad Nacional Autónoma de México; posteriormente realizó el Doctorado en Filosofía en la Universidad de Paris y en Friburgo, Alemania, estudiando un año con Heidegger.

Desde 1949 es profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía, Letras e Historia de la ciudad de Guanajuato (1952-1953) y profesor fundador de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Guadalajara (1965-1967). Fue miembro fundador, Presidente (1977-1979) y Vicepresidente (1975-1977) de la Asociación Filosófica de México, A.C.; Embajador de México en la República Democrática Alemana (1978-1983), donde se le otorgó la condecoración “Estrella de Oro de la Amistad entre los Pueblos” y presidió la Unión de Embajadores de Latino América. Fue también Fundador y Director del Instituto de Cultura de Morelos (1989-1994).

Además de ser padre de 4 hijos y estar casado con Adriana Yáñez, quien también se dedica a cuestiones filosóficas, es autor de diversos libros, traducciones y ensayos, entre los que destacan “Crítica de las teorías del mexicano” (1953), “Le probleme du corps dans tradition philosophique française (El problema del cuerpo en la tradición filosófica francesa)” (1958) y “Filosofía y fin de siglo” (1996). Se ha publicado, asimismo, un libro en homenaje a su obra “Metafísica y ontología. Homenaje a Ricardo Guerra”, CIDHEM, México, 2005.

Actualmente, dirige el Seminario de Ontología, Investigación y Tesis, del posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde imparte también cursos sobre diversos temas de Filosofía Moderna y Contemporánea. Es además, Fundador y Director General del Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM).
En una interesante y amena charla para Hypatia, el Dr. Guerra, platica de manera anecdótica y cronológica como entre 1948 y 1949, formó junto con Emilio Uranga, Luis Villoro y Jorge Portilla, entre otros amigos, el grupo Hyperión, iniciando sus actividades con una serie de conferencias en el Instituto Francés de América Latina, sobre la filosofía contemporánea Europea. De esta manera, el hombre, el profesionista quien recibió en octubre de 2005 el premio Universidad Nacional en el área de Docencia en Humanidades, otorgado por la Universidad Nacional Autónoma de México, relata los inicios del CIDHEM.

H.- Doctor Guerra ¿cómo inició su labor en el CIDHEM?

RGT.- “Después de llegar con mi esposa e hijo a una casa que heredé de mis padres, me invitaron a dirigir el Instituto de Cultura, acepté y permanecí en ese cargo lo que duró la administración de Antonio Rivapalacio López, sin embargo en ese tiempo me di cuenta de que lo que hacía mucha falta en Morelos era la formación académica en planes más estrictos o rigurosos que los que se dan generalmente en las Universidades, entonces pensé en formar el Centro de Investigación y Docencia en Humanidades (CIDHEM), en el cual, fundamentalmente impartimos cursos de nivel maestría y doctorado. A 12 años de su creación, el Centro va funcionando bastante bien, formando profesores e investigadores, en Filosofía, en Letras, en Historia, y creo que esa tarea es muy positiva en mi opinión no sólo para México, sino en especial para Morelos”.

H.- ¿Cuál es la línea de investigación en la cual ha estado trabajando en éstos años?

RGT.- “Fundamentalmente, lo que he trabajado desde prácticamente toda mi carrera de filosofía, ha sido la filosofía alemana y un poco de filosofía francesa. En especial me ha interesado Hegel y la tradición Kantiana, sin embargo mis estudios más recientes están orientados a Heidegger y la fenomenología.

H.-Doctor, ¿de qué manera define el concepto fenomenología?

RGT.- “Es una de las corrientes filosóficas contemporáneas que viene directamente de un filósofo muy importante, Edmundo Husser. A partir de éste se desarrolla la fenomenología. De ahí, surgen una serie de investigadores, uno de ellos es Heidegger. Representa, explicando de forma elemental y breve, la idea de que la tarea de la filosofía actual es volver a las cosas concretas y a las cosas mismas tal y como hoy nos relacionamos con ellas. Se trata de describir la vida especifica del hombre en sus relaciones con todas las cosas, abandonando las grandes construcciones ideológicas, o grandes construcciones que hacen difícil el acceso a las cosas para atenerse a la descripción rigurosa de las cosas. En ese sentido, la fenomenología ha representado un avance o un movimiento muy importante en el pensamiento del siglo XX y de la época actual”.

H.- ¿Considera usted, que la fenomenología es una de las tendencias más vigorosas de la filosofía?

RGT.- “Sí claro, además estoy de acuerdo con esa corriente. Pienso que es muy importante, porque es una vía o un método para desarrollar nuestras propias ideas acerca de la realidad”.

H.- Doctor, ¿considera usted que la fenomenología es tentativa de superar la crisis de la civilización moderna?

RGT.- “Bueno en cierto sentido sí porque cuando surge la fenomenología, se trata de aplicar un método más radical, más original a las cosas, para ir más allá de todas las viejas concepciones que se habían venido acumulando y que resultaban ya una cosa sumamente complicada y difícil. La fenomenología abre posibilidades que se manifiestan, por ejemplo, en investigaciones, en diferentes campos del arte, en pintura, música, en toda una serie de cosas; la descripción fenomenológica, ayuda mucho para orientarse y obtener resultados positivos”.

H.- ¿Cómo influye la fenomenología en el arte?

RGT.- “Por ejemplo, si asistimos a la exposición de Vlady, debemos de enfocarnos a su pintura, filosóficamente lo que se recomendaría es no llegar con prejuicios, diciendo Vlady tiene que pintar de tal o cual manera, debería de haber construido las cosas de acuerdo a su papá o con sus concepciones soviéticas del mundo, sino que, debemos de describir su pintura y descubrir en esa descripción qué es lo más importante de su pintura”

H.- ¿De qué manera se aplica el método fenomenológico en este tema tan reciente de las campañas electorales?

RGT.- “Bueno, sería partiendo, como dice el método, de la descripción, primero de las cosas, tal como son, y luego buscar la explicación en el fondo mismo de esa descripción. Puntualizar por ejemplo, todas las cosas que mencionó Calderón, Madrazo o López Obrador, qué hay detrás de todo eso, es decir, cuáles son las estructuras últimas que explican la manera de expresarse de cada uno. En ese sentido, la filosofía puede ayudar, pero tampoco hay que creer que la filosofía puede resolver todos los problemas de tipo político. En realidad, la política es mucho más definida en ese sentido, ¿no? y mucho más compleja. Pero en fin, la filosofía es útil como el arte, es decir, es una utilidad relativa, nos sirve a todos como formación, pero no nos sirve para la vida práctica, propiamente”.

H.- Entonces doctor, ¿la filosofía se puede aplicar en todo y también sus doctrinas?

RGT.- “Sí, y lo más prudente en filosofía es no aplicarlo en todo. Sin embargo, la formación filosófica tiene la ventaja que ayuda a entender las cosas con la mayor objetividad posible”.

H.- Doctor, ¿qué mensaje les da a los jóvenes lectores de Hypatia?

RGT.- “Que se interesen por cualquier cosa que les ataña y traten de profundizar en eso y hacerlo bien. Si les interesa la medicina o la carpintería, o lo que sea, que traten de obtener la mejor formación y que participen en la vida de México. El gran problema que tenemos en México es la falta de educación y de formación”.