Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Una charla con...


"Buscando el bienestar de los animales, reduciendo su estrés: Gallinas, vacas, cerdos y borregos felices"

Texto y Fotos por: MCS Silvia Paricia Pérez Sabino
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Su padre: De Miacatlán, Morelos.
Su madre: Del Puerto de Veracruz.
Él: De la Ciudad de México.
Su pasión: La Etología: Comportamiento animal.
Su sueño desde niño: Trabajar con animales de granja.


Así inicia la historia de José Agustín Orihuela Trujillo, quien estudió la Licenciatura en la Universidad Autónoma de Chapingo en donde se tituló como Ing. Agrónomo Zootecnista. Cursó estudios de posgrado en Veterinaria en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, donde trabajó en el área de reproducción. Posteriormente realizó sus estudios de Posdoctorado en Davis, CA, USA.
Durante más de 20 años se ha dedicado a la investigación, difusión y docencia en el área de la reproducción y el comportamiento animal aplicado en los animales de interés zootécnico.
Curiosamente cuando concluyó la maestría en 1982, el Dr. Orihuela ya no quería continuar estudiando, ni planeaba dedicarse a la investigación, su deseo estaba enfocado en trabajar en la cuestión productiva. En palabras de él “estudió veterinaria porque quería trabajar en un rancho. Si ya tenía conocimientos sobre agricultura y veterinaria, estaba listo para incorporarse a la vida productiva en alguna explotación agropecuaria”, pero para su asombro su trabajo de maestría fue publicado y llegó a mandos de un investigador australiano quien estaba realizando estudios similares en ese entonces. Este investigador se comunicó con su profesor de maestría y este último con él, diciéndole que si quería seguir investigando en esta misma línea realizando estudios de doctorado, le tocaría viaje a Australia. Con gran humor relata el Dr. Orihuela que al escuchar la propuesta dijo ¿Dónde firmo?
         Durante sus estudios de licenciatura trabajó en el área de reproducción, enfocada al comportamiento animal, básicamente fue una recapitulación de la conducta sexual de las especies zootécnicas: ovinos, bovinos, porcinos y caprinos. En la maestría se orientó a la conducta reproductiva en ganado bovino y, en el doctorado su investigación estuvo encauzada al mismo tema pero en ganado cebuino.

H. ¿Qué hizo al concluir el doctorado?
JAOT. “Tuve la oportunidad de conocer a un norteamericano que vino a impartir un curso de actualización precisamente sobre comportamiento animal, sobre conducta en animales de granja, desde un punto de vista práctico y me gustó muchísimo. Eso era lo que siempre había querido estudiar, pero desgraciadamente en México aún no había la oferta, así que hablé con él y conseguí la oportunidad de irme a hacer un post-doctorado en California, en Davis. Eso fue realmente mi catapulta como investigador. A mi regreso, trabajé con algunas personas con las que iniciamos los estudios de conducta en México tanto a nivel de investigación como en la currícula de escuelas de agricultura y zootecnia”.

H. ¿Es Usted pionero en los estudios de la conducta animal en nuestro País?
JAOT. “Así es, iniciamos la impartición de cursos en esta área del conocimiento. De hecho la Facultad de Veterinaria fue de las primeras que empezó. Aquí en la Facultad de Ciencias Agropecuarias se inició también un curso en el posgrado sobre conducta y esto ha crecido. Actualmente casi todas las facultades de veterinaria lo manejan. Otro de los pioneros, fue Francisco Galindo que estudió en Inglaterra y también venia con el enfoque de conducta, pero el trabaja a nivel de comportamiento de fauna silvestre. Pero juntos logramos hacer varias cosas, y creo que de ahí fue que se originó el primer curso de etología”.

H. ¿Para qué estudia el comportamiento animal?
JAOT. “Básicamente para obtener alguna ventaja en cuanto a la producción o en cuanto al manejo que hacemos de los animales. Es muy importante que diseñemos instalaciones que aprovechen el comportamiento de los animales, además de hacer un manejo más fácil y, ellos estén en mejores condiciones de bienestar”.

H. ¿De qué manera determinan qué le puede afectar a un animal?
JAOT. “Por supuesto, una forma es a través de la conducta, debido a que ésta es una expresión de lo que está sucediendo internamente en los animales, es una manifestación de su información genética, de sus procesos endocrinos y fisiológicos, y eso es lo que nosotros tratamos de estudiar. Poder decir, este animal está bajo estrés porque tales procesos están afectados, manifestadas a través de lo que podemos observar en el animal. Estas reacciones fisiológicas así lo están manifestando y documentamos una escala de estrés y luego vamos a ver cómo se manifiesta ese estrés en la conducta de los animales y cómo podemos manipularlo y reducirlo”.

H. Actualmente, ¿en qué está trabajando?
JAOT. “En la conducta materna y en el destete de ovinos. Estamos analizando formas de reducir el estrés del destete, siempre, el separar a la madre de la cría genera un estrés en ambos, para el productor esto es una merma en las ganancias de peso de los animales. Nosotros estamos generando algunas técnicas que reduzcan ese estrés y con eso, tanto madres como crías sufrirán menos y el productor a su vez se verá beneficiado.
Hemos estado estudiando por ejemplo la relación entre la distancia que mantiene la cría de su madre durante la lactancia con el grado de estrés que estas pueden padecer al momento de ser separadas con el fin de aplicar diferentes estrategias en diferentes animales. Por otro lado, hemos diseñado estrategias donde al momento del destete, inducimos artificialmente a las hembras al estro, provocando en estas últimas su interés por un macho y disminuyendo su estrés por la separación de su crías, lo que además nos permite preñarlas más rápidamente y reducir el intervalo entre partos.”

H. Doctor Orihuela, ¿se presenta el mismo comportamiento en las especies que estudia?
JAOT. “No, cada especie es diferente. En las especies que tienen pocas crías como los ovinos, el vínculo es muy fuerte. En las especies que tienen muchas crías, como las cerdas, el vínculo es más débil, por lo cual es más fácil hacer procesos de intercambio de lechones por ejemplo entre una cerda que parió quince marranitos y otra cerda que parió tres, es viable quitarle a la de 15 y pasárselos a la otra y balancear las camadas”

H. ¿De qué manera afectan las malas condiciones físicas el comportamiento de algunas especies como las cerdas y las gallinas?
JAOT. “En las cerdas, la intensificación de la producción ha afectado mucho su comportamiento materno, en realidad en vida libre son mucho mejores madres que a través de lo que hemos hecho en zootecnia, porque las forzamos. La cerda por ejemplo en condiciones naturales tiende a hacer un nido con paja, lo cual favorece el desarrollo de sus crías, porque además se ha visto que para hacer sus nidos, los animales escogen ciertas plantas que puedan tener un efecto antibacteriano en la cama; educan a sus crías a que defequen fuera de su nido, entonces su nido lo tienen limpio, mientras que ahora las cerdas se alojan en jaulas sobre pisos de concreto donde no les es posible ni darse la vuelta. Al estar en una jaula tenemos que controlar las condiciones de temperatura en forma artificia para los lechones, cosa que el nido haría en forma natural Además en estas jaulas, la cerda se echa y es común que aplaste a los críos, lo cual es un problema muy grave en la industria porcina, todo porque hemos intensificado la producción y hemos desatendido el comportamiento natural de los animales. Actualmente la industria porcina en Europa está regresando a tener corrales en lugar de jaulas individuales para permitir la expresión del comportamiento materno.
En el caso de las gallinas también es difícil porque al estar enjauladas se afecta su proceso de vida, y realmente las jaulas ocasionan daño en las patas y en el plumaje. Sin embargo, en Europa ya se tienen en gallineros sueltas, por supuesto esto cuesta más a los productores porque se tienen menos animales por superficie, no es igual tenerlas en un piso, que en un condominio, pero el consumidor en Europa realmente está dispuesto a pagar un sobreprecio por consumir huevo de gallinas libres, entonces eso es algo que motiva al productor y al final se obtiene mayor bienestar en los animales y ganancias para los productores. Algo similar a las latas de atún con la leyenda “delphin safe”. Esto significa que se ha tenido el cuidado de no matar delfines durante la pesca del atún, ya que el atún nada junto con los delfines, y al echar las redes, si no se saca a los delfines, estos mueren ahogados entre el atún. Esto implica más trabajo de parte del pescador, pero si el consumidor está dispuesto a pagar por ello, entonces lo harán. Por supuesto todo esto involucra conciencia de parte del consumidor”.

H. Finalmente algo que quiera agregar
JAOT. “Para mí el comportamiento animal es fascinante, siempre me pregunto ¿Porqué los animales hacen lo que hacen? El entenderlo es mi pasión y el manejarlo a favor del bienestar animal y beneficio hacia el productor, mi satisfacción. El trabajar en esta área ofrece gran amplitud en el conocimiento, ya que el comportamiento se puede aplicar en muchas áreas, no solo el bienestar, sino por ejemplo la reproducción, nutrición, diagnóstico de enfermedades, entre muchas otras, además, no se requiere la gran infraestructura para su estudio, no requerimos los grandes laboratorios ni equipos, y por lo general se genera conocimiento de relativa fácil aplicación. Debo agregar con satisfacción que numerosas aplicaciones de la etología ya se aplican en muchas partes del mundo, incluyendo México, y el crecimiento de esta disciplina ha sido vertiginoso”