Revista de Divulgación Científico-Tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos

Una charla con...

Dra. Teresa Yurén Camarena
La importancia de los valores y la formación cívica y ética en los jóvenes

¿Nos encontramos frente a un derrumbe de nuestros valores?

Por: Lic. Silvia Patricia Pérez Sabino
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Fotos: Santiago Bahena

El nuevo milenio ha repercutido en la transformación cultural de los ciudadanos, obligándonos a realizar una profunda reflexión sobre los retos que debemos afrontar, basados en los problemas y progresos de hoy. Las acciones pedagógicas pueden perfilar en los diferentes escenarios los mecanismos adecuados para impulsar una formación cívica y ética, formando y reforzando en los jóvenes valores en su proceso de aprendizaje y formación.
La filosofía educativa es un concepto relativo a la naturaleza del hombre y el concepto de la vida, que de forma directa o indirectamente orientan al desarrollo educativo de cada ser humano, siendo éste el campo en el cual la Doctora en Filosofía y miembro del SNI II, Teresa Yurén Camarena, se ha desempeñado desde el año de 1979.

Con 20 libros publicados, seis opúsculos, 34 artículos, entre otras publicaciones y logros académicos como profesora-investigadora, la especialista en la problemática educativa avocada centralmente en aquellos que tienen que ver con los valores y la ética, radica desde hace más de 6 años en Morelos y labora en Unidad de Investigación Educativa del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma del estado de Morelos en el cuerpo académico de Organizaciones y procesos de educación y de formación, donde además ofrecen estudios de Maestría en Educación, en Educación Matemática y Computación Educativa, en Historia Contemporánea y el Doctorado en Educación.

En entrevista para Hypatia, la Dra. Yurén comparte el por qué se debe facilitar la formación cívica, ética y de valores a los estudiantes de escuela secundaria

TYC.- “Los tres términos son importantes; la palabra ‘formación’ se refiere al proceso de construcción del sí mismo, mediante el cual el sujeto adquiere saberes para hacer, teorizar y proceder; en este campo, por ejemplo, es importante saber cómo se realiza una elección, pero lo es más el saber convivir y el saber ser.
Nuestra educación se ha centrado en la transmisión de los saberes, pero se ha olvidado de la idea de contribuir a formar a los sujetos porque ninguno es formado por otro, cada sujeto se forma a sí mismo. La ‘cívica’ y ‘ética’ van ligados si retomamos una idea que surge con los filósofos griegos y que desarrolla Hegel en el S. XIX: la eticidad concreta es la síntesis de la moralidad de los miembros de una comunidad y de su particular distribución de derechos y obligaciones. A mi juicio, la Secretaría de Educación Pública ha retomado esta idea de eticidad, incorporando a ella lo que podemos llamar el “ámbito del cuidado de sí” que se refiere al proceso de configuración de la identidad y en el que adquiere enorme importancia la reflexión y el análisis de sí mismo”.

H.- Dra. Yurén, los medios de comunicación masiva, la familia y la sociedad, ¿son considerados como agentes que influyen en la formación ética y cívica?

TYC.- “Todas las instituciones sociales influyen. La eticidad se configura a partir de las normas y valores de los que se van apropiando los sujetos al interactuar en el seno de las instituciones sociales, empezando por la familia, siguiendo por la escuela, los partidos políticos, las iglesias, las organizaciones, los clubes de amigos y los medios de comunicación, entre otros. Una vez apropiada esa normativa, los jóvenes pueden aceptarla o criticarla y entonces contribuir a transformarla; gracias a éste, las instituciones se adecuan a los contextos y a las necesidades históricas”.

H.- La Dra. Yurén Camarena puntualiza que actualmente las escuelas de nivel secundaria en formación cívica y ética, trabajan tres aspectos básicos: el cuidado de sí, que incluye el cuidado del cuerpo; otra dimensión, que es la de la ciudadanía, que implica el conocimiento de nuestro sistema político y la manera de participar en su construcción y mejora. Y finalmente, el ámbito de la ética, que se relaciona con la interioridad del sujeto y su moralidad. Sin embargo, comenta que han encontrado problemas en los hábitos de los profesores, en la insuficiente explicitación de las prácticas formativas en los programas de estudio y por otra parte, en los libros de texto en los que se tratan estos temas como objetos de instrucción, cuando los valores, éstos no se enseñan, se promueven a través de procesos formativos.

H.- Dra. Yurén, ¿Qué son los valores y de qué manera se integran en el aprendizaje?

TYC.-“Existen múltiples teorías; yo los trabajo y los entiendo de una manera dialéctica, es decir, como una relación indisoluble entre un sujeto que tiene una preferencia y una cualidad objetiva, que responde a una necesidad radical. Por ejemplo, la necesidad radical de libertad que tenemos, se traduce, en el contexto de las sociedades modernas, en una necesidad de democracia, entendida como una forma de relación en la que todos podemos ejercer nuestra libertad sin dañar la libertad de otros. Al alumno hay que ponerlo en situación de clarificar y reconocer sus valores y los de la sociedad en la que vive, orientándolo a que actúe de manera congruente con sus decisiones”

H.- A su parecer, ¿Quién tiene la responsabilidad social de promover los valores, los enseñantes o los padres de familia?

TYC.- “De todos; el problema se da cuando hay discrepancias entre los valores que nos muestran algunos medios de comunicación, los valores de la familia y los valores de la escuela. El joven se siente tensionado, por eso es necesario ayudarle a la comprensión de esto y a desarrollar habilidades y procedimientos de juicio moral”.

H. ¿Qué retos enfrenta el maestro para aprovechar con sentido educativo la información que los alumnos obtienen a través de los medios de comunicación?

TYC.- El reto es ayudar a los jóvenes a juzgar y a tomar decisiones en relación con valores controvertidos, más que tratar de evitar que vean ciertos programas de TV o revistas que están en los puestos de periódicos. Yo tuve la experiencia con mis hijos: bastó decirles que aun no estaban en edad de leer ciertos libros, para despertar su curiosidad al punto que buscaron cómo adquirir esos libros para leerlos. Afortunadamente esa prohibición ayudó a que se convirtieran en ávidos lectores.

El maestro tendría que evitar adoctrinar y, en cambio, facilitar que en el joven se conformen estructuras cognitivas superiores que le permitan hacer juicios de valor y de normas y reconocer sus sentimientos y los de los demás.

H.- Dra. Yurén ¿Nos encontramos frente a un derrumbe de valores?

TYC.- “No, más bien nos enfrentamos a una manera diferente de comprenderlos. Numerosos estudios en el mundo entero nos muestran que las generaciones jóvenes tienen otros valores o valoran otras cosas, o simplemente los valores los realizan de manera diferente, por ejemplo, en mi generación trabajábamos en torno a un proyecto social y nos reuníamos para luchar por una causa específica (indigenismo, feminismo, etc.). Actualmente, algunos sociólogos muestran que los jóvenes trabajan hoy un valor y mañana otro, tienen esa relación preferencial, pero sus estrategias son diferentes. Hoy se incorporan a un programa ecologista y mañana están haciendo una lucha feminista y pasado mañana por la paz, es decir, son valores y estrategias contextuados. El joven mexicano todavía considera muy importante a la familia, por su solidaridad, sabe que puede contar con el papá, la mamá, el tío, el abuelo o hasta con aquel a quien se le dice tío -por su cercanía- y no lo es. La solidaridad es un valor muy importante en nuestro país. Larissa Lomnitz hizo hace tiempo un estudio que muestra que los grupos muy pauperizados sobreviven gracias a la solidaridad. Ese valor y otros no se han perdido, se busca esa relación amorosa, afectiva con el otro; los jóvenes siguen siendo solidarios y generosos. Hay que entender a los jóvenes actuales, en lugar de satanizar sus valores; simplemente tienen otra manera de ver las cosas y otra manera de ser”

H.- Dra., ¿Qué propuesta tiene para la formación de valores en las escuela secundaria?

TYC.- “Al ser un tema difícil, se requiere del trabajo conjunto de los docentes de la educación primaria o secundaria -que son quienes tienen la experiencia práctica en el aula- con nosotros los investigadores. En la Universidad Autónoma del estado de Morelos, buscamos esa relación con los maestros y con la propia institución encargada de promover estos temas, para saber el qué y cómo se hacen y dan una serie de recomendaciones para mejorar sus procesos. En nuestra manos está el contribuir, a través de la interlocución con los maestros, a la construcción conjunta de ciertas herramientas y situaciones educativas que favorezcan el proceso de formación.

La otra vía por la que trabajamos, es la construcción de una red nacional multidisciplinaria de investigadores en el campo de educación y valores, conformada en el marco de los trabajos del Consejo Mexicano de Investigación Educativa. Su misión es hacer el estado del conocimiento en educación cada 10 años, porque a diferencia de la investigación científica, nuestos productos no siempre son publicados en revistas científicas internacionales, aunque sirvan para tomar decisiones que cambien el rumbo de la educación. Antes del 2004, se publicarán los resultados de la década 1991-2001; sólo para el campo de educación y valores, colaborando cerca de 100 investigadores de todo el país.

H.- Finalmente, ¿qué mensaje quiera compartir con los lectores de Hypatia?

TYC.- “El que vive éticamente, se tiene a si mismo como tarea” como dijo Kierkegaard

Para más información sobre este tema, contacta a la Dra. Teresa Yurén Camarena en Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.